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Weberosfritos por el mundo: Montañita, Ecuador

Hoy, en esta sección que publicamos de vez en cuando, nos vamos de viaje por Sudamérica. ¡Espero que disfrutéis tanto como lo he hecho yo!

Ecuador, Montañita, Iker y Endika

Somos Iker y Endika, ‘Los Hermanos en ruta’, y portavoces virtuales de la familia Fernández. Nacimos en Bilbao, pero nuestra familia tiene raíces andaluzas. Y aunque los últimos diez años los hemos pasado en la comunidad valenciana, todavía conservamos la herencia gastronómica del norte.

Cabecera

La historia de nuestro viaje empezó en el verano de 2010. Ese junio mi hermano acababa de estudiar, así que nuestros padres se liaron la manta a la cabeza.

Su propuesta fue: ¿nos vamos todos a Argentina? Mi hermano y yo, ávidos de conocer mundo, no lo dudamos mucho tiempo… ¡Claro que sí! Tras vender lavadora, secadora, nevera, camas, colchones y demás cosas de casa, nos decidimos. Por allí anduvimos un año toda la familia, viajando por todo el país, montones de kilómetros, trabajando y conociendo gente maravillosa.

Te menciono esta época, porque en Argentina, al igual que en España, se disfruta mucho de la gastronomía. Si conoces a un argentino, es más que probable que tras un rato de conversación salga el tema gastronómico, y un poco más tarde te invitará a un asado, ja, ja. Verdaderos maestros de los asados, éstos son una experiencia única: pudimos disfrutar de muchísimos, fue un privilegio el compartir esos ratos de vida familiar y tradición argentina. También aprendimos y vivimos de cerca el ritual de amasar pasta casera, un clásico en las casas argentinas, sin olvidar las pizzas, empanadas, ñoquis y una buena variedad de dulces. En Argentina comimos como quisimos. ¡Hasta tienen aceite de oliva propio!

Tira de asado

Pasta casera

Una de las aventuras a destacar fue cuando tuvimos la oportunidad de asistir al banquete de un bautizo, el del primer nieto varón del capataz de una finca en Mendoza, tierra de vinos y gauchos, ni más ni menos… ¡En la vida habíamos comido tantísimo! Aquí el enlace.

Chiquito

Tras ese año, en agosto de 2011 empezamos la segunda parte de la aventura: ¡nos vinimos a Ecuador!

Selva

Entramos por el sur, por la ciudad de Loja, luego visitamos la selva, y por último nos enamoró la ciudad de Cuenca —aquí también hay una Cuenca—, pero al llegar a la costa el pacífico nos conquistó. ¡Por fin volvíamos a ver el mar!

Nos habían hablado mucho de un pueblo famoso en esa zona, “Montañita” conocido por el surf y un clásico en el mundo mochilero. Nos quedaba a una hora de donde estábamos, así que decidimos visitarlo.

Nos enamoró el aire de viajeros internacionales que se respiraba, y mi hermano y yo decidimos quedarnos, en ese momento empezó la aventura de la tasca.

El principio

Aquí hay muchos viajeros y por tanto muchos restaurantes y movimiento de gente, pero faltaba un bar de tapas, algo de comida española, así que nos tiramos a la piscina. Tras estar un mes tomando contacto con la realidad y vendiendo tortilla por la playa —sí, aquí todavía se pueden hacer esas cosas— encontramos un local y empezamos a arreglarlo.

Iker currando

La logística estaba clara: nuestra madre siempre ha cocinado increíble, y ha trabajado llevando la cocina de un hotel. Ella y nuestro padre estarían dentro y nosotros nos encargaríamos de la atención al público. A los 2 meses de aterrizar aquí nacía oficialmente “La Tasca de los Hermanos en Ruta”, un lugar de encuentro de viajeros, donde compartir experiencias y pasar un buen rato comiendo comida casera. “Hermanos en Ruta” es el blog que mi hermano y yo empezamos al dejar España. La tasca es como la manifestación física de esa idea: un lugar para compartir una experiencia gastronómica y personal, un lugar para recordar.

Tasca en acción

En cuanto a la vida aquí, aunque con sus pros y contras, está siendo toda una aventura. En el aspecto del día a día todo es diferente: las cosas no funcionan como estamos acostumbrados. Por ejemplo, aquí el tema del regateo está a la orden del día y todavía el frutero de confianza te añade ‘la yapa’, es decir, un pimiento de más o un par de cebollas, je, je. Otro punto interesante es la venta ambulante y la forma que tienen de vender: ¡lo venden todo! Desde el menú de los restaurantes a viva voz en la calle hasta los cepillos de dientes, el papel higiénico… Hasta hay uno que va vendiendo almohadas por el pueblo. Por supuesto están los camaroneros que van ofreciendo el producto a viva voz: “¡Camaroooones, el camarón fresco!” o el de la albacora, la carne… Te venden de todo en la calle, increíble.

Del trabajo a nivel de cocina en la tasca lo más complicado es conseguir suministros, ya que aunque tengamos distribuidores de casi todo que nos arreglan incluso las compras de casa, el supermercado nos queda un poco lejos… ¡A una hora y media de autobús! Una cosa curiosa es que aquí no hay tanta industria de la alimentación como en España y hay mucha costumbre de consumir productos importados de Estados Unidos como crepes, sirope, zumos de frutas, mantequillas, marshmallows… ¡Tienen hasta pavos importados, te lo juro! Y por supuesto entre tanto producto importado no podía faltar nuestro querido aceite de oliva ‘La Española’. ¡Menos mal!

Marshmallows

«Mi madre y yo nos vamos de excursión bien pronto y desayunamos de camino en una pastelería colombiana que conocemos, es agotador, pero vale la pena, solemos aprovechar el viaje para ir al mercado de pescado… Con lo que te gustan los mercados, éste te iba a encantar ¡Todo un espectáculo!

Mercado Calamar paella

Pescado en la calle

Albacoras

Estos que ves arriba son albacoras, de la familia del atún. No pudimos resistirnos a ponerlo en la carta. Les pedimos que nos quiten la espina y ponemos unos lomos de pescado a la plancha ¡para morirse! Y aunque hace bastante calor, de vez en cuando nos dejamos tentar por un marmitako con esos lomos.

Camarones

«Y fíjate, ¡esos baldes son de camarones! Salen más o menos a 2,25 dólares la libra, lo que serían unos 4,8 dólares por kilo, ja, ja. ¡Con el pacífico al lado, hay camarones a montones! ¡Es más barata una libra de camarones que una libra de pechuga de pollo!

Por aquí os pongo unas fotos de otra parte del mercado: ¡mirad que montañas de plátanos!

Fruta en la calle

Frutería

En el mismo pueblo, eso sí, puedes encontrar un supermercado como éste:

Supermercado

La fruteria del súper

Menuda diferencia de frutería, ¿eh? De todas formas, nos gusta más el otro mercado, ja, ja. Es más auténtico, como ves, aunque sea un poco duro por la hora y media de bus, el viaje vale la pena…

En la parte gastronómica, por lo menos lo que estamos conociendo por esta zona, no nos está diciendo mucho. Pese a tener buena materia prima hacen mucho uso de pescados o camarones empanados, siempre con arroz y menestra y acompañados con ¡patacones! Estos sí que nos gustan bastante: han sido todo un descubrimiento. Son unos plátanos verdes, cortados en 4 ó 5 partes, aplastados y fritos. De verdad, toda una sorpresa lo del plátano. Nosotros a veces pedimos un plato de patacones para los 4, que acompañado con una cerveza en la terraza… ¡es brutal!

Otra forma de comer el plátano es en ‘chifles’. Esto está bastante extendido: los puedes encontrar incluso envasados. Cuando hay feria en el pueblo suelen hacerlo en puestos callejeros: es el plátano verde cortado en láminas finas, a lo largo, y frito. Tiene un rollo snack irresistible, muy rico.

Chifles envasados

Chifles

También son muy aficionados a comer fuera de casa, en los llamados comedores, en los que desde 1,5 hasta 4 $ de precio vas a encontrar el típico almuerzo ecuatoriano:

  • De primero: sopa de pollo, sancocho de pescado o crema de verduras.
  • Y de segundo: Arroz, menestra, patacones y camarón apanado, reventado, presa de pollo, o pescado apanado.

Así todos los días. Lo curioso es que aunque haga 36 grados a la sombra ¡no dejan de tomarse la sopa de primero! ¡Increíble! Otra cosa característica es que utilizan cilantro para todo y en cantidades ingentes… Es lo que peor llevan los turistas y extranjeros, ja, ja. Cada vez que servimos una ensalada nos preguntan si lleva “ese condimento que acá le ponen a todo”. Y es que el particular sabor del cilantro no es del agrado de todos.

En cuanto a nuestro local, estamos trabajando con la comida que hemos disfrutado toda la vida: tortilla, paella, bravas, croquetas, pisto, albóndigas en salsa… ¡A la gente le está encantando!

Éste es el último fichaje: las hamburguesas ruteras con esa receta de panes increíbles. ¡Cada día salen mejor! ¡Gracias por la receta!

Hamburguesa

Lo mejor del día a día en el local está siendo la cantidad de viajeros que estamos conociendo. Viene gente de todo el mundo que está recorriendo sudamérica, y todos pasan por Montañita: desde Japón, Estados Unidos, Australia, Noruega, Suecia, Gran Bretaña, Alemania, Canadá… ¡Hasta una chica de Hawaii! ¡Y uno de Alaska! Muchos españoles viajeros, de los que nos acabamos haciendo amigos, turistas colombianos, chilenos, mexicanos, argentinos… Está siendo una experiencia muy, pero que muy enriquecedora; la mente se nos está abriendo como nunca hubiéramos imaginado al salir de España.

Ja, ja. ¡Parece que nos hemos hecho viejos y todo! Y de momento aquí seguimos en la tasca playera, hoy haciendo las delicias de la gente con la paella de rigor. Os mandamos un fuerte abrazo desde la mitad del mundo y esperamos que hayáis disfrutado leyendo nuestras locas aventuras por Sudamérica. ¡Seguimos en contacto!

Bonita aventura ¿no?. Me encantaría que si alguna vez vas hasta la tasca, le digas a estos hermanos: soy webero.

Si alguno de vosotros está por esos mundos de Dios y quiere contarnos cómo se come, ya sabéis: su@webosfritos.es

Publicado por , el weberosfritos por el mundo. Etiquetas:

Comentarios


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Ya se han hecho 14 comentarios para "Weberosfritos por el mundo: Montañita, Ecuador".
  1. Ana says:

    Qué buena sección esta de webos fritos por el mundo!
    Se les ve dos chicos muy inteligentes. Muy interesante el post Iker y Endika y muy bien redactado.

  2. Luz says:

    Me ha encantado y emocionado.. Hay que ser muy valientes para embarcarse en una aventura así… Mi enhorabuena para la familia y mis mejores deseos… Su, un beso

  3. vero says:

    Para que luego digan que los españoles han perdido la ilusión! menuda aventura! qué valientes! enhorabuena familia!

  4. Carmen says:

    Es genial y me a gustado cuando a nombrado mi pueblo “LOJA” que esta hermanado con la misma ciudad ahi en Ecuador,aqui en mi pueblo somos lojeños aya son lojanos.Supongo que te a pasado igual que a mi cuando an nombrado Cuenca.E disfrutado mucho gracias a ti.Besitos para toda la famila con cariño Carmen

  5. Rous says:

    ¡Qué bueno que os vaya tan bien y en tan poco tiempo! Da una alegría tremenda leer artículos como este en la época que estamos viviendo. ¡Les deseo todo lo mejor, chicos, y a vuestra familia también! Besos.

  6. Aralar says:

    Me parecen admirables y se están enriqueciendo culturalmente un montón.
    Mi más sincera enhorabuena por ser capaces de hacer realidad sus sueños.

  7. JESUS FERNANDEZ says:

    Hola, en Medellín, Colombia, tan bien los leemos.

    Si llegan a venir, aquí hay mas de un plato para disfrutar y lo mejor se encuentra en OLLAS Y CALDEROS

    Saludes,

    JESUS R FERNANDEZ C .·.

  8. Alicia Barrera says:

    Me ha encantado leer el post! Q emocionante vivir tantas experiencias nuevas y enriquecedoras!!! Cada lugar tiene su encanto! Unos chicos súper majos!

  9. Marina says:

    Que ricos! envidia sana… he he. Petons

  10. Qué emocionante y bonito, son una familia admirable, os deseo muchísimo éxito en vuestro restaurante, un saludo desde Almuñecar (Granada)

  11. Cristina says:

    Qué interesante! La verdad es que han sido muy valientes y emprendedores. Toda una aventura! Me ha encantado leerlo, ha sido muy ameno.

    Besos manchegos

    Cristina

  12. Joanne says:

    ¡Qué historia tan bonita! La de veces que habré soñado despierta con hacer algo así… y esta familia se ha atrevido, ¡qué valientes!
    Les deseo todo lo mejor, ¡ojalá un día pueda ir a visitarlos!
    Abrazos

  13. José Antonio says:

    Saludos compañeros, Estuve la semana pasada por Montañita y por casualidad entré en su local. Soy de Zaragoza, España y fue una agradable sorpresa. La verdad es que es un cambio drástico, es otro mundo, como dijimos jeje. Un abrazo muy fuerte y mucha suerte.

  14. Umineko says:

    Qué pasada. lo he disfrutado un montón. Gracias Su por esta recopilación veraniega porque gracias a ella he podido leer a estos chicos. Que envidia de familia aventurera :)

    Me encantan los weberos por el mundo. A ver si TVE te roba la idea ;)

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