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Weberos fritos por el mundo: Bruselas

El mes pasado estuvimos con Álvaro en Birmingham, y hoy os traigo un nuevo relato de un lector y su familia. Se llama Miguel y lo podéis ver con su mujer en la foto que nos manda en el Parque del Cincuentenario en Bruselas, el único día que ha hecho sol ya ni se acuerda desde cuando…

A cualesquiera que estéis por esos mundos y os apetezca contarnos cosas sobre la gastronomía de la zona donde vivís, aquí tenéis vuestro espacio: me podéis escribir a su@webosfritos. Os dejo con Miguel y su familia.

Bélgica, Bruselas, Miguel

Me llamo Miguel, tengo 48 años y llegué a Bruselas hace 16 junto con mi familia para trabajar en una de las instituciones europeas. Aún trabajo ahí, en temas relacionados con la comunicación y la agricultura. Provenimos de La Guardia, un pueblo de la provincia de Toledo, en la zona norte de La Mancha, donde solemos volver todos los años al menos un par de veces porque tenemos aún gran parte de la familia allí.

Bruselas, Miguel Huete

Somos 4 de familia: mi mujer Pilar, también española y dos niñas, Julia y María (de 14 y 18 años respectivamente). Julia nació en Bruselas y está aún estudiando en la escuela europea, una escuela gestionada por las instituciones comunitarias y los ministerios nacionales de educación, donde pueden estudiar en su lengua materna. María acabó el bachillerato el año pasado en esa misma escuela y decidió irse a estudiar a San Sebastián el nuevo grado en gastronomía que el Basque Culinary Center y la Universidad de Mondragón lanzaron hace un par de años; ella forma parte de la segunda promoción.

Mi mujer trabaja en un hospital y aparte de buena cocinera es una apasionada del aceite de oliva virgen extra, tanto que está incluso sondeando la posibilidad de dedicarse profesionalmente a ello aquí en Bélgica; ya veremos… En mi caso, en cuanto a la gastronomía, estoy en la fase de aprendizaje, y por ahora paso más tiempo en la cocina limpiando que cocinando, pero todo llegará… Eso sí, sigo con pasión varios blogs, como el vuestro, y he seguido algunos de los muchos talleres de cocina para aficionados que hay en Bruselas, sobre todo en “La Cuisine de Flore”.

Nuestro vínculo con la cocina y la alimentación es evidente desde que María decidió dedicarse a ello. Está casi acabando su primer año en la universidad y si hubiera que definir el estado en el que se encuentra yo diría que feliz e ilusionada. Julia, la pequeña, no le hace ascos a la pastelería pero aún no tiene claro a qué se quiere dedicar. El otro vínculo con la gastronomía es el aceite: probablemente tenemos una de las mejores despensas de aceites de oliva virgen extra (casi todo español) de Bélgica.

¿Comidas que echo de menos de España? La verdad es que no muchas, quizás ninguna, porque en Bruselas tenemos acceso a prácticamente todos los productos que hay en España y aunque hemos introducido alguna especialidad belga: “boudin” —una especie de morcilla—, mejillones, etc. En casa seguimos alimentándonos básicamente de platos españoles.

Mejillones

De Bruselas adoramos el aspecto internacional, es una de las ciudades con más nacionalidades, y eso se refleja en la cocina. A pesar de no ser una ciudad grande puedes encontrar prácticamente cualquier tipo de tienda de alimentación y restaurante porque todos tienen su clientela asegurada.

La cocina belga está limitada porque el clima no permite grandes alegrías con las materias primas. Se parece mucho a lo que describían en la entrada de weberos en los Países Bajos. No obstante hay una influencia francesa importante en salsas y formas de preparación (en el país hay una zona flamenca, que habla neerlandés, y una zona valona, francófona). Si tuviera que hacer una lista de a qué huele Bélgica en lo que respecta a comida yo añadiría:

  • La “carbonnade à la flamande”: una especie de guiso de carne con cerveza, ¡cómo no!
  • Los mejillones al vapor (“moules”), normalmente cocidos simplemente con apio y servidos, cómo no, con patatas fritas.
  • Las patatas fritas, hechas en grasa de vacuno y que se suelen comer con mayonesa. Se venden también por todas partes en puestos o barracas, las más famosas las de “Maison Antoine”.
  • Los caracoles de mar (“escargots”), que también se venden en puestos callejeros.
  • Los “boudin”, una especie de morcilla que se suele comer en Navidad con puré de patatas y que te los encuentras en los puestos callejeros con pan y cebolla en una especie de bocadillo.
  • Los gofres, que los hay de dos tipos: de Lieja (los que se suelen comercializar en España) y de Bruselas (más esponjosos y mis preferidos).
    Gofres
  • Los “speculoos”, una galleta con canela, muy buena, que se come sola pero que también se suele utilizar en tartas (como la queso blanco y speculoos de Tartes de Françoise) y con el tiramisú; creo que se vende en España de la marca Lotus, pero aquí los más famosos son los de la Maison Dandoy.

Para lo último he dejado los dos productos estrella que son:

  • El chocolate (mal que les pese a franceses y suizos), con chocolaterías magníficas en toda Bélgica (Godiva, Neuhaus, Marcolini, Leonidas, Galler, Corné, etc).
    Chocolates
  • La cerveza, con una variedad en cerveza artesanal apabullante. Mi tienda de cerveza artesanal preferida: “Malting Pot”.
    Cervezas

Para no dar la impresión que esto es el paraíso acabo con una nota de realismo. Bruselas es una de las ciudades más difíciles para vivir si provienes de un país soleado. El gris y la humedad se instalan durante días y semanas y ver el cielo azul se convierte a veces en una obsesión. El chocolate, con su efecto “euforizante”, es el único remedio natural que tenemos y como además es un placer… Nos hemos aficionado al negro aunque no le hacemos ascos a otros.

Y hasta aquí el relato de Miguel. ¿Has disfrutado? Me alegro infinito…

Su

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Comentarios


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Ya se han hecho 11 comentarios para "Weberos fritos por el mundo: Bruselas".
  1. Mª José says:

    Un reportaje genial, algunas veces hasta siento envidia de todos estos weberos que viven repartidos por el mundo.

  2. Tuonela says:

    Estuve hace poco por allí y me sorprendió mucho la cantidad de chocolaterías por todas partes! No las probamos todas (imposible!) pero para mí la mejor fue Godiva (tremendos bombones y un chocolate caliente con praliné para morir de gusto…). Nos encantó la visita y prometimos volver, Bélgica nos pareció una maravilla y esta entrada nos ha traído a la mente agradables recuerdos :)

    Un abrazo.

  3. Noemí says:

    Me ha encantado el reportaje. Una forma de aprender sin moverse de la silla… aunque mejor paseando por allí, claro; mucho mejor!!!

    Miguel… te envío “un rayito de sol” del que llevamos una temporada que, al menos por mi zona, tampoco frecuenta mucho en España

  4. Mila says:

    Estupendo reportaje, me ha gustado mucho.
    besos

  5. Elisabeth says:

    Gracias, Miguel, por acercarnos a los olores de Bélgica. No tendréis sol, pero se os ve felices, que es lo importante.

    Y gracias a ti también Su, por la buena idea de mostrarnos a los weberos por el mundo.

  6. Carmen says:

    Gracias a Miguel por tan estupendo reportaje y Gracias a Su por hacernos participes a todos. Belgica es un pais que tengo en la lista de pendientes, pero desde ahora pondre “priorizar”. Estoy contenta de
    ver tan buen rollo.

  7. ana says:

    Me encanta esta sección!! Ojala podamos ir pronto
    y hacer algo de turismo gastronómico. Gracias por compartirla.
    Saludos

  8. jesus says:

    su, yo comparto pasión por viajar casi tanto como con la comida,
    he estado en casi todos los paises de europa, y tambien intento hacer
    el turismo gastronómico, el mes pasado he estado con mi mujer y dos amigos en budapest, ¿puedo publicar una cronica gastronomica de budapest? bueno tambien este año hemos estado en roma y tambien en la zona emilia-romana, parma y modena (aparte de muchos sitios mas en los ultimos años gracias a tito ryanair, como en verona en una antigua iglesia que es ahora una pizerría y ponen unos tallarines con trufa en un cuenco de parmesano que luego se come y muchos sitios más).

    Saludos.

  9. rosa says:

    Estupendo reportaje. Me encanta visitar, contado por los Weberos, sitios del mundo. Se aprende mucho. Felicidades

  10. ¡ Cómo me gustan estas crónicas ! Gracias Miguel.

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