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Levántate y cocina

Hace tiempo me planteé un reto: convencer de las bondades de la cocina a los más reacios a meterse en ella. Lo tengo difícil.

Sé que mis lectores convencidos, con los que intercambio palabras muy a menudo, son de mi opinión o muy parecida. Esto va para los que ven la cocina como una pérdida de tiempo, cuando uno puede comer cualquier cosa, y no le encuentran gracia alguna a estar cocinando 3 horas para que luego desaparezca en 5 minutos, y que recurren siempre al no tengo tiempo. Repito, sé que lo tengo difícil, principalmente porque es raro que aparezcan por aquí.

Levántate y cocina
Ilustración: Sara Cerezo

Razones objetivas para cocinar

Podría argumentar primero un par de razones objetivas.

Salud

Si te molestas en saber lo que compras, cómo lo cocinas, y planeas unos menús saludables, no hay duda de que objetivamente estarás comiendo mejor. No hay más que leer en la etiqueta de cualquier producto precocinado la lista de conservantes. Y ¡ojo! que yo no soy una persona que esté en un sinvivir, mirando como loca todas las composiciones —que igual debería—, y que compre todo ecológico —entre otras cosas porque no puedo— y voy alternando de la mejor manera posible lo que podemos encontrar todos los días en los mercados, sobre todo intentando que la dieta sea lo más variada posible.

Economía

Aquí, poco que comentar. Mira lo que vale un paquete de croquetas precocinadas. Por el mismo precio hago el doble de croquetas caseras, y sé lo que llevan. Y así seguiría dando ejemplos.

Y otras subjetivas

Y hay otro montón de razones subjetivas de lo que la cocina significa para cada uno. Para mí es mi spa particular: me relaja y a la vez me cansa físicamente, que ya bastante le doy a la neurona sentada en la mesa mi oficina. Además, disfruto comiendo. Como tengo poco tiempo libre, he trabajado bastante el hecho de ir a comprar un poco más despacio, saboreando el momento y no enloquecida, metiendo en el carro las cosas deprisa, deprisa, que no llego.

También creo que es un punto de encuentro fantástico en tu casa, cuando tienes confianza con unos amigos. ¿Dónde se acaba siempre? ¡En la cocina! Me encanta el trasiego que hay de mis hijas y mi marido diciéndonos a mi madre y a mí “qué bien huele”. Y qué decir del típico día de frío en la calle, cuando cada uno llega de sus cosas y al abrir la puerta le llega ese olor a un buen caldo o a un buen pan casero…

Y por supuesto me encanta seguir la tradición de mi madre, mejorando cada día, reinventando las sobras, porque, aunque no son muchas porque en casa se cocina bastante ajustado de medidas, no soporto tirar ni un grano de arroz, y hacer las recetas que se llevan haciendo en casa toda la vida y otras muchas que tengo ganas de probar.

Running

El movimiento runner, que tanto entusiasma a muchos de mis lectores, ha sabido explicar muy bien las bondades del ejercicio, la capacidad de superación en cada pisada, el vencer la pereza que da salir a correr en un día de lluvia. Mi amiga @cristinamitre siempre me lo dice: te ayuda a ser más fuerte. Y han conseguido convencer a muchos indecisos.

Me encantaría a mí saber enganchar así a mis no lectores, explicarles que vencer la pereza para meterte en cocina es ganar en salud, que ese “no tengo tiempo”, es sólo una cuestión de prioridades, como casi todo en la vida, que somos lo que comemos, y que nuestro día a día y nuestra memoria muchas veces se vuelve mucho más viva con el recuerdo de una receta de nuestras madres, o con el olor de unas rosquillas que hacía la abuela, o con un plato que compartimos con nuestra pareja, o esa algarabía de los niños cuando algo les gusta tanto.

Encuesta

Hace un mes, cuando empecé a esbozar esta entrada, pregunté a los lectores que nos siguen en Facebook la siguiente cuestión:

¿Qué te mueve a levantarte del sillón, en el que tan “ricamente” se está y poneros a cocinar, normalmente no solo para vosotros, sino para los vuestros?

Participaron 127 lectores. Sus opiniones, muy detalladas y enriquecedoras, y que te invito a leer aquí, se pueden resumir en la siguiente tabla:

Amor 25,61%
Salud 23,78%
Relax 16,46%
Satisfacción personal 14,63%
Placer 4,88%
Creatividad 3,05%
Magia 2,44%
Pasión por la cocina 2,44%
Tradición 2,44%
Felicidad 1,83%
Cultura 1,22%
Economía 0,61%
Memoria 0,61%
Total 100,00%

Y tú ¿por qué te metes —o no— en la cocina?
Creo que compartir opiniones, respetarlas y crear un debate sano es de las cosas más enriquecedoras que hay.

Su

Publicado por , el La cesta de la compra.

Comentarios


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Ya se han hecho 49 comentarios para "Levántate y cocina".
  1. María Logopeda says:

    Pues yo me meto en la cocina porque me conecta con mis raíces. Con el cuidado que siempre he sentido de una madre cocinando para que creciéramos sanos, fuertes,…y compartiéramos esa comida. Alrededor de la cocina se mueven miles de emociones, al menos a mí: croquetas, hermano y parchís, juegos en la cocina con ese mismo hermano en las cenas que siempre compartimos,… La algarabía de veintitantas personas en ese Codes viendo pasar la gente por la ventana,…ese hogar de miabuela con aquellos cajones enormes hechos de sabina,… subir a coger la matanza para la comida con mi otra abuela sartén en mano,salar jamones con ella,…y el AMOR.
    El amor que he sentido siempre cuando he sido alimentada con cariño y dedicación.
    Lo mismo que, poco apoco, he ido aprendiendo para con mi hija.

    Hay movimientos como el running, es verdad, que son muy potentes. Pero sus connotaciones también son distintas. Mola más una mujer (o un hombre) de 36 años, profesional, rompedora, que corre, que compite,…que otra que trabaja media jornada porque ha decidido invertir su tiempo (porque puede ella y su marido no, si no sería al revés) en criar. Y la cocina es eso también, CRIAR. Saber que tus hijos (quien los tiene, no es obligatorio, jeje) no comen cosas raras (siempre que s pueda) y que, aunque a veces no sepas ni qué ponerles o te la líen por la “mierda” que les has puesto ese día, te cuenten quién les ha empujado, les ha dado un abrazo o se te queden dormidos en el plato.

    Reivindico desde aquí no el derecho a cocinar, sino el derecho a que se VALORE que cocinar es hacer hogar. Y hacer hogar es hacer familia. Y hacer familia es educar. Y educar es dar valores, dar sentido y no dar cosas,…dar vida. Aprende a vivir juntos en familia alrededor de los fuegos, de la cocina, del HOGAR, porque una casa no empezó siendo una casa, ni una familia una familia,… todo empezó en el fuego de un HOGAR.

    Creo que me he puesto un poco pesada, pero es que este tema me toca la fibra,…
    Un saludo a todos y a todas!!!!

    • Katia says:

      No te has puesto nada nada pesada, al revés, es precioso! Me he conmovido mucho, y me siento en este momento bastante orgullosa de mi misma, lo confieso: estoy haciendo hogar! Gracias.

  2. Ines says:

    Una vez oí: uno cocina para quien ama o para quien quiere que le ame… Y yo creo que lo suscribo…

  3. ines says:

    Hola Su, te sigo desde hace años aunque pocas veces dejo comentarios. Soy cocinillas desde que era niña y tengo infinitas razones para levantarme del sofá y ponerme a cocinar. Me sorprende que nadie haya puesto la que me mueve principalmente: HAMBRE!!!!!!! O en su defecto, GULA!!!! Jajajajajaja. Un abrazo y gracias por seguir ahí

  4. Mora Negra says:

    Porque me meto en la cocina? en realidad, porque nunca saldria de ella!!! amo cocinar, no hay nada que me de mas satisfacciones ni mas placer que cocinar. doy mi amor a los demas por medio de la cocina. que mi hija me pida que le cocine algo, lo que sea, a la hora que sea, me encanta!!! verle la cara cuando dice, mama, te salio riquisimo!!! es impagable. pensar en cocinar algo para alguien en base a sus gustos, es como estar todo el dia pensando en esa persona!!! es un mimo, una caricia, un tener en cuenta, un compartir, salga como salga!! ademas de la salud, de la dieta equilibrada y todo el bienestar de la cocina casera, hay que sentir amor, pasion por la cocina. solo las personas que sentimos eso, podemos entender lo que es estar 4 o mas horas cocinando para que se lo coman en 10 minutos!!! por eso, COCINEMOS MAS Y HABRA MAS AMOR EN LAS FAMILIAS!!!

  5. Me encanta que seas tan directa: “Levántate y cocina”. Dí que si!
    En mi caso (y ya que preguntas), cocino por varios motivos:

    1º porque me permite organizarme mejor. En casa somos dos y me he acostumbrado a guisar para 6 u 8. Lo que no comemos lo congelo y así si un día voy justa de tiempo siempre hay algo en el congelador listo para calentar.
    2º porque me gusta hacerlo. Me desestresa sobremanera coger el cuchillo y cortar lo que sea: verduras, un pollo y no hablemos ya si encima hay que coger el mortero o ponerse a amasar.
    3º porque es un momento muy mío en el que aprovecho para hacer repaso mental de las tareas de la casa, de cosas pendientes, e incluso para hablar por teléfono con aquella amiga con la que hace tiempo que no te pones al día.

    Gran entrada, Su. Un abrazo!

  6. Laube says:

    Cómo te has currado esta entrada, Su! Qué buena!
    Yo creo que, al final, no importan mucho las razones si cocinas, porque hacerlo conlleva muchísimas consecuencias positivas, a corto, medio o largo plazo.
    Genial!

  7. Cada quien tiene sus razones para cocinar o para no cocinar y todas son muy respetables. A mi me mueve un amor inmenso por la cocina, por ese arte de transformar productos sencillos en deliciosos platos que alimentan no sólo el cuerpo sino también el alma, que unen a la familia o a los amigos en torno a una mesa, a compartir no sólo esos platos que alguien ha preparado con cariño para esa ocasión, sino también a compartir experiencias y momentos que fortalecen los lazos que nos unen ¿Quién no recuerda momentos entrañables en torno a una mesa?
    También me mueven los recuerdos, los sabores y aromas de mi niñez y mi deseo por no dejar desaparecer esas memorias gastronómicas y compartirlas con quienes están a mi alrededor. También sé que cocinando controlamos mejor la calidad de todo lo que comemos y es la mejor forma de cuidar de nuestra salud y la de nuestras familias y de dar el ejemplo a nuestros hijos para que ellos hagan lo mismo en el futuro.
    Para mi son muchos los beneficios que se obtienen de cocinar, pero sobre todo lo disfruto mucho y es un placer que todos deberíamos descubrir en algún momento de nuestras vidas.
    Un abrazo,
    Ángela

  8. Maria Fernandez Urra says:

    Yo soy de las de porque me relaja, porque mi trabajo no es productivo, no ves frutos y cocinando si, porque me encanta cuando hago algo para los míos y les gusta, porque me intrigan los procesos, me gusta superarme. Cocino cosas que no me gusta comer pero que técnicamente me intrigan…. no sé, por muuuuchas razones.

  9. Maria Jose says:

    Pues no me enteré cuando pediste esto. Muy interesante el post y las respuestas de los y las lectoras
    Para mi la satisfacción personal, la salud, la alegría de los míos y los elogios son la consecuencia de cocinar pero meterme en la cocina en realidad es tan sencillo como que me encanta hacerlo, disfruto con ello. No tengo pereza nunca. Siempre comento con las amigas que no me llamen para ayudarles a planchar o limpiar, pero a cocinar cuando quieran. La mejor consecuencia de haberme quedado en paro es que tengo mucho más tiempo para cocinar. Y algo que a veces he pensado si influye es la genética. Es curioso , mi abuela materna cocinaba de maravilla y era única aprovechando las sobras, tuvo cuatro hijas de las cuales dos ni les gusta cocinar ni lo hacen bien y dos si les gusta, de estas dos una lo hacía y le gustaba más que la otra,mi madre. Somos dos hermanas, ami hermana ni le gusta,ni le interesa y yo he heredado las ganas, la pasión y las cualidades.

  10. Roque says:

    Por diversión, el que no ha cocinado nunca no lo entiende, me lo paso pipa en la cocina, en “mi” cocina, como le digo a mi mujer, y como alguien a dicho, por la satisfacción que es cocinar cuatro horas y que lo devoren en diez minutos, es una gran satisfacción, y si encima te diviertes, que mas se puede pedir.

  11. Rosa Schiestl says:

    Cocinar para alguien, es un acto de amor hacia esa persona, es una forma de expresar o dar afecto.

  12. Ana says:

    Un poco lo que dices… me relaja. No me complico nada, con dos niñas pequeñas y embarazada imposible! Pero saber lo que comen mis niñas (que todo lo disfrutan, desde unas magdalenas hasta un brecol al vapor) me tranquiliza mucho. Y verles comer a ellas y a mi marido, saboreando cada bocado y dando siempre las gracias… merece la pena! También para llevar el tuper al trabajo creo que la planificación es fundamental! Los sábados el momento de hacer el menú semanal y la lista de la compra para sábado y martes son sagrados.
    Suerte

  13. Cati says:

    Yo me meto en la cocina porque no contemplo el no hacerlo, porque me parece el mayor acto de amor hacia los mios, porque muero de amor cuando mis hombretones, me dicen : “mami, llevo todo el dia pensando en la cena” o ” mis compañeros flipan con mis meriendas” . Porque la cocina es cultura y aprender a disfrutar los productos de la tierra es una leccion de antropologia y sobre todo, porque el placer por excelencia es sentar a tus gentes y arreglar el mundo mientras el paladar actúa.

  14. carmen says:

    “Somos lo que comemos, la vida es así. De lo que disponemos hay que saber elegir. Como dijo Juan Palomo, yo me lo guiso, yo me lo como, y eso mismo te digo yo, con esta canción.”

    Con esta tonadilla comenzaba Karlos Arguiñano sus programas hace unas temporadas…y es asi…toda una realidad para decidirse y meterse en la cocina de cabeza…sin pereza!!!

    Animo a tod@s!

  15. Maria says:

    Muchas veces he pensado que me gusta cocinar, pero en el fondo creo que no es cierto: Lo que me gusta es comer bien! Y que los míos lo hagan. Y que mis visitas coman bien, creo que es la mejor forma de recibirles. A veces pienso no complicarme la vida, pero hasta cuando hay “cualquier cosa”, es casero.

    Luego está todo lo demás: hacer croquetas con mis hijas es divertidísimo, aunque luego acabe todo lleno de pan rallado. Que mis hijos aprendan el valor de lo casero, la cultura de la cocina, las recetas de su abuela (no soy de innovar, soy una mala plagiadora de mi madre)…

    Creo que el que no se ha criado así (y me doy cuenta de que hay bastante gente de nuestra generación) es difícil que entre en el redil, y a la vez por eso quiero que mis hijos lo vivan.

    Sin embargo, la repostería me da muchísima pereza, hace poco pensé que en el fondo no es tan raro que a la gente le dé pereza cocinar, si yo no le veo la gracia a currarme una tarta… Ésas se las curra mi marido (fiel seguidor de tus panes), pero si de mí dependiera, serían compradas! Y, aunque está claro que “comer hay que comer” y sin embargo no hay que comer tartas, en el fondo es lo mismo!

    Eso sí, mis recetas suelen tener poca complicación, nuestras cenas en una hora como mucho normalemente media, están preparadas!

  16. Maite says:

    Hola Su, En primer lugar darte las gracias por los buenos consejos que nos das y las recetas tan buenas que haces. A mi me gusta cocinar aunque tengo poco tiempo…..pero sobre todo lo que mas me mueve a cocinar es aprender cada dia, y hacerlo cada vez mejor, aunque algunas veces soy un desastre pero no me rindo. (Me encanta hacer bizcocho cuando llueve).Gracias

  17. Cristina says:

    Bueno, bueno, bueno! Me declaro fan número uno de los dibujos de tu hija, son una maravilla. Ya veo que sois una familia de artistas!

    En cuanto a por qué cocino en lugar de estar en el sofá… pues son varios los motivos. Porque me gusta, porque me encanta ver cómo los demás disfrutan con lo que preparo, porque aprovecho para cocinar grandes cantidades cuando tengo tiempo y congelar, porque en casa somos de buen comer y lo disfrutamos mucho después… Viva la cocina!

    Besos manchegos

  18. Marian says:

    Al igual que dices en uno de tus libros , es también mi spa particular.Me relaja un montón.

  19. Julia Isabel Padilla says:

    En Francia se dice la familia que come unida se mantiene unida.
    Gracias por tus recetas y tus ideas
    Bises

  20. mavichuela says:

    Quienes como yo estamos enganchadas a un buen plato de comida casera (para hoy tengo potaje…) te damos la razón.

    Ánimo y mucha suerte en esta complicada empresa!!!!

  21. pepi ortega says:

    buenos días,

    la verdad es que cocino más desde que tengo la thermomix. con ella he perdido el miedo a la cocina y la familia también ve más posibilidades, cosa que agradecen. Desde que uso este fantástico robot (sobre todo yo lo veo así porque no me gusta nada cocinar y él me ha salvado de la monotonia cocinil) he perdido el miedo a los fogones y también cocino más de la forma tradicional, sobre todo gracias a webs i blogs (como el tuyo, que es de lo mejorcito que he leido nunca) que consulto. (también me gusta “la cuina de sempre”, que me parece fantástico y es de cocina tradicional)
    en fin, que cocinar reconforta el espírtu y la mente: te relaja y es grato ver como los demás disfrutan con lo que has cocinado.

  22. VERÓNICA says:

    Definitivamente es un conjunto de factores: Me apasiona la cocina, me importa la salud y, sobre todo, cuando me meto en la cocina desconecto de toda la rutina diaria de trabajo, es mi momento relax y tengo la suerte de compartir pasión con mi marido por lo que ambos disfrutamos en nuestro “laboratorio” ideando, mezclando e inventando nuevas recetas. Ahora nuestra hija también se ha unido a nosotros

  23. Raquel López Pérez says:

    Yo se puede decir que empecé a cocinar por “nostalgia”, porque me da pena que se vayan perdiendo las buenas costumbres, como las cartas escritas a mano, o las tarjetas de Navidad, ahora todo los solucionamos con un whatsapp, y encima a lo mejor no es ni de creación propia. En esta sociedad tan desapegada, tan de redes sociales y tan de “mira que hamburguesa me estoy comiendo, te mando foto”, aunque no sepamos lo que lleva la hamburguesa dentro….quería que mis hijos tuvieran recuerdos y ahora me doy cuenta, cocino por “egoismo” porque quiero que cuando se vayan de casa se acuerden de los canelones de su madre, del bizcocho de chocolate y de cómo contaban las ondas del molde peleándose por ver quien había comido más. Efectivamente es un enorme placer ver como devoran cuando les pones algo que les gusta o como protestan por la verdura de turno, pero tienes argumentos para explicarles que hay que comer de todo y que has dedicado tu tiempo a pensar en el menú, a comprarlo y a prepararlo para ellos y aunque solo sea por respeto a su madre, se lo tienen que comer. Se enseña mucho “desde” la cocina. Les enseñas “superación”, cuando algo no te sale pero lo sigues intentando hasta que le das el punto.
    No siempre apetece cocinar comida de “batalla” y a veces agota, pero compensa enormemente. Y por supuesto cocino por placer porque ……. que rico está todo -la mayoría de las veces-.

  24. susana says:

    Lo primero que nada os quiero felicitar por esta entrada en particular, que me ha encantado y que retrata totalmente mi forma de pensar, y por vuestro blog en general, hace años que os sigo, pero nunca comento. Lo que más me llama la atención es que la gente que no cocina, y que lo tiene a gala, suele ser la que más se queja porque no tiene tiempo para ello , aunque luego igual se pasan 3 o 4 horas viendo la televisión o guasapeando o perdiendo el tiempo en internete, todo menos meterse en harina. A mi no me compensa, hace años que deje de lado la televisión y que tengo priorizada la harina, pues si me encanta hacer pan, hacer yogures y cocinar en general y eso que yo, en realidad, no tengo hijos y por tanto podría apañarme con cualquier cosa, pero ahí está la clave creo yo en esto de cocinar: que no te conformas con cualquier cosa y acabas convirtiéndote en una cocinillas. me encanta comer cosas ricas y servirlas con una mesa bien puesta, aunque esté sola la mayor parte de las veces. Eso no impide que salga y disfrute de la vida…si te organizas bien hay tiempo para todo!

  25. esperanza says:

    Pues fundamentalmente por amor y salud, salud y amor. Y también formo parte de esa cruzada que anima a todo el mundo a cocinar. Me gusta mucho salir por ahí, de hecho salgo bastante ahora que estamos ya los dos solos en casa, pero también cocino mucho. Mi independizado se lleva los famosos tupers, el pan de molde, panecillos, madalenas, bizcochos……. jajajaja, ay señor, pero lo mejor es que él también cocina. Eso me hace muy feliz Su. Las recetas viajan por “wasap” y las fotos de los resultados también. Y tengo clara una cosa, si yo llevo más de un año haciendo ejercicio, que no me gusta nada, nada, pero me ha cambiado la vida a mejor, todo el mundo es capaz de aprender a cocinar y, lo que es más importante, a cocinar saludablemente. Si necesitas ayuda para charlas de motivación me llamas, jajajaja. Besos. Esperanza.

  26. Mónica says:

    Hola Su! La respuesta a tu pregunta es evolutiva, En primer lugar fue por Obligación. Mi madre trabajaba y mi abuela cocinaba, así cuando no estaba ella lo hacia yo. En segundo lugar por Necesidad. Por que mi abuela era muy buena, pero cocinaba muy mal (solo me acuerdo de unas albóndigas con una salsa blanca con almendras, que estaban de muerte y su sopas escaldadas, el resto era un reto diario). En tercer lugar Experimentar. Una vez metida de lleno en la cocina, plato que me llamaba la atención, plato que hacia. sin mucho éxito, por que en casa no estaban por las innovaciones.
    Y a partir de entonces y sin perder la curiosidad: porque me gusta hacer los platos de siempre a los complicados, porque hay hambre y me gusta dar de comer, porque me gusta pensar en que llevare en la próxima reunión que tenga con la familia, con los amigos, con los compañeros, o con quien sea y ver que les gusta y no dejan ni las migas.
    Solo se que me gusta cocinar y seguro que tengo más razones para cocinar, pero estas son las que me han motivado para disfrutar de la cocina. ¡Gracias Su!

  27. Sophie says:

    La cocina es mi lugar de relajación. Me gusta comer, me gusta cocinar cositas ricas y llenas de sabor, sabiendo qué es lo que estoy comiendo. Cuando uno le coge el truco, prepara la comida en un pispás y aprovecha la nevera al máximo y por menos dinero que si tira de precocinados.

  28. Ana says:

    Completamente de acuerdo, Su. Me encanta comer y cocinar, te sigo desde tus primeros posts y eres fuente de inspiración en mi cocina. Me gusta mucho la fotografía, así que también le corresponde algo a tu contrario.
    Soy pediatra y me parece alucinante como madres de pacientes o incluso familiares míos no se acerquen a la cocina a nada y si a los congeladores de los supermercados o a los establecimientos de comida basura para consumir productos de composiciones desconocidas. Solo por salud, se tiene que notar!!!! Aunque por mi trabajo sé qué difícil es cambiar hábitos, aunque no imposible…., cocinar es un hábito saludable para transmitir a las generaciones venideras. Sigue con tu empeño, sólo con que lleguemos a un lector/a, habrá merecido la pena el esfuerzo. Saludos.

  29. Marina says:

    La cocina para mi también es un spa. Me encanta charlar en la cocina cocinando y tomando mi copita de vino. También me encanta comer jijij . Tuneo casi todas las recetas,pero las de webos las hago “casi” tal cual porque salen estupendas .Gracias Su me das unas ideas estupendas .

  30. Pilar Ramos says:

    Me encanta cocinar, ahora no lo hago tanto como quisiera , porque solo estamos en casa dos personas y hay cosas que no me compensa hacer, por ejemplo la repostería , estoy deseando invitar a amigos o familiares para cocinar cosas que no hago a diario. Me gusta mucho este blog , lo leo a diario. Un saludo y animo para seguir cocinando

  31. Monica says:

    Estoy totalmente de acuerdo con María. Cuando cocinas también es un acto de generosidad con los tuyos, de amor, de quererles ofrecer algo bueno, sano, lo preparas con ilusión y ellos van aprendiendo a valorar tu esfuerzo, el valor de lo sano, de cuidarse la familia. Y juntos lo disfrutamos, comemos, cenamos, hablamos y nos peleamos también…. Para mi es un gusto y un esfuerzo.
    Y debo agradecerte Su tu dedicación, soy una fiel seguidora y con tus recetas y consejos, y este cariño a la cocina parte de mi familia, pero también un trocito es tuyo.
    Anímate a venir a La Rioja, aquí cuidamos mucho la comida.
    Un saludo a todas

  32. Magdalena says:

    “Cozinhar não é serviço, meu neto – disse ela – Cozinhar é um modo de amar os outros.” Esta frase de una novela de Mia Couto lleva mucho tiempo en mi nevera y lo suscribo totalmente.
    Cocino, entre otros muchos motivos, porque adoro a mi familia y amigos, porque quiero que mi hija coma cosas sanas y rica, porque me encanta, me relaja, me siento bien entre pucheros y creo que es uno de los tiempos mejores empleados.
    Y como tú bien dices: “comer hay que comer……”
    Aprovecho para agradecerte todo lo que nos aportas y nos enseñas y decirte que te admiro muchísimo porque no se de donde sacas tiempo para tantas cosas.
    Un cariñoso saludo desde Mérida.

  33. Rosa says:

    Al igual que tu, cocinar me relaja y me cansa físicamente a la vez, pero es tal la satisfacción de haber hecho algo rico y saludable, con un sabor y un aspecto estupendo, sin contar la cara de satisfacción de mi familia al verlo y probarlo, que merece la pena.
    Merece la pena todo, el placer de ir a la compra, el preparar los menús, el meterte en la cocina y la satisfacción de saber que mi familia tiene una buena alimentación , sana y se lo que lleva cada plato. Todo son ventaja, desde el punto de vista económico y desde el nutricional. Si enseñas a tus hijos a comer sano y bien (lo cual no significa caro en muchas ocasiones) desde niños, cuando son mayores, están acostumbrados a comer de esa forma sana y ellos se meterán en la cocina de una forma natural. Ahora tengo tiempo porque no trabajo fuera de casa, pero cuando trabajaba no compraba platos preparados, ni postres, todo lo hacía yo. En mi casa, mi madre hacía lo mismo, y eso yo lo he vivido desde pequeña, y es lo que hago en mi casa. No veas el paladar que tenemos todos, no nos comemos cualquier cosa. En fin, para mi todo son ventajas ( y un ahorro). Besos

  34. Magdalena says:

    Soy la mamá taperweer. Preparo diariamente cuatro/cinco comidas, me explico: mi hija de 7 años come en el cole con comida preparada por mi . Mi hijo mediano dos días en semana tb come en el cole con comida preparada en casa. Mi hijo mayor come en la universidad comida q se lleva de casa. Por último el papá trabaja todo el día y se lleva comida. La mesa de mi casa por la noche es una retahíla de maletitas con “tapers” de comida preparada en casa.
    Despues de todo lo mejor es llegar la tarde y todos son congratulacines de la comida preparada: Q rico estaba esto o aquello!!!!!!!acompañado de miles de besos
    Esto es lo que me mueve meterme sin pereza ninguna en la cocina.

  35. Beatriz says:

    Yo comparto las razones objetivas que das y procuro llevarlas a la práctica. Cocino todos los días porque creo que una alimentación casera y variada es lo mejor para mi familia y para mí. Pero no lo disfruto, al contrario, es un auténtico suplicio, sería la mujer mas feliz del mundo si no tuviera que cocinar. Limpio, friego y plancho sin mayor problema, pero cocinar…lo detesto. Y al mismo tiempo leo los comentarios de personas que disfrutan con la cocina y me dan envidia sana porque soy incapaz de disfrutar como vosotros lo hacéis

  36. thranudyl says:

    Pues mis razones son varias.

    La verdad es que me meto en la cocina por que cada vez siento mas pasión por la buena mesa. No soy de ir mucho a restaurantes. No se puede. Pero si me encanta probar a hacer cosas que he comido en la calle o platos exoticos a los que no estamos acostumbrados.

    Otra razón es la tranquilidad. A mi me calma mucho y me relaja y también está bien cocinar mientras charlas con amigos o pareja.

    Estas razones me son muy validas pero creo que con el paso del tiempo me he dado cuenta que una de las principales razones son los recuerdos de la infancia.

    No le hago ascos a la cocina tradicional y el mejor recuerdo de mi infancia es a mi bisabuela (que la llegue a conocer hasta mis 17 y no soy mayor) haciendo manojos de boquerones fritos o la cazuela de patatas. Que manos tenia. Era maravillosa. Es un recuerdo grabado a fuego. En mi familia se trabajo mucho el pescado. Mi bisabuela trabajaba en una freiduria en el barrio de El Palo, en Málaga y ahora mi madre regenta una taberna de “pescaito frito”. Toda una tradición familiar.

  37. MARIANGELES says:

    Hola Su! Ante todo, felicidades por tu blog, tus libros, y tus recetas (que nunca fallan). Al hilo de este post, y de otro que hiciste hace poco, me surge una duda ¿qué haces cuando sobran cosas que son difícilmente reutilizables? Te lo digo porque esta semana me ha surgido el problema, un día hice sardinas fritas, pero, a pesar de hacer la misma cantidad que habitualmente, sobraron… ¿qué se hace con unas sardinas fritas del día anterior? y lo mismo me sucede cuando frío pollo al ajillo y sobra… no sé muy bien cómo reutilizarlo.
    Si no te importa dedicar un post a esas sobras “complicadas”… seguro que más de uno te lo agradeceríamos.
    Besos

  38. Espe says:

    Pues tengo que decirte que en mi caso el reto lo has conseguido. Toda la vida me he considerado “negada” para la cocina, me he ido apañando con filete plancha, ensalada, congelados… Como mis hijos comían en el cole tenía el problema resuelto. Pero en el instituto no hay comedor, empecé a buscar recetas y di con tu blog, y me empezó a picar el gusanillo. Me animó porque al leerlo parece todo fácil de hacer, y al hacerlo vi que las recetas ¡ salían bien!. Así que me he ido animando y variando, he hecho hasta pan y croquetas, que me ha parecido siempre ciencia ficción. Creo que además de por responsabilidad por la salud de la familia, es una manera de hacer algo bueno por ellos, enseñarles a alimentarse bien y a disfrutar haciendolo

  39. manoli says:

    genial la entrada susana!!, yo me levanto a la cocina porque me preocupa y mucho lo que comemos. Y visto como está el patio con tanta enfermedad hay que intentar hacer todo lo posible por comer sano.
    Tengo un pequeño huerto ecologico porque no lleva más que agua y tierra, del que procuro extraer todo lo posible, y también unas poquitas gallinas, y si yo soy de las que mira mucho las etiquetas y evito lo que este en mi mano, pero es tarea imposible porque sino no comeriamos nada : – (

    besos.

  40. sty says:

    Gracias Su!!!
    Hace mucho tiempo que te sigo.
    Nunca he comentado nada pero con esta entrada me has emocionado.
    Siempre me ha gustado la cocina desde niña, y son muchos los recuerdos que me unen a ella. Siempre recordaré como mi abuela pelaba la naranja para secar la piel y hacer el arroz con leche que tanto nos gustaba, mi padre con las conservas de tomate o a mi madre que sigue sin salir de la cocina, preparando litros de caldo, taper para toda la familia.
    Es maravillo encontrar personas que amen la cocina!

    Gracias por el trabajo que haces. Un abrazo
    Voy a ver que bizcocho hago mañana …

  41. Ángela says:

    Tristemente yo me quedo en blanco cuando voy a comprar, por qué no se me ocurre nunca que cocinar. Intenté hace años aprender, pero mis platos no eran bien recibidos y desistí. No compartíamos el mismo gusto. Nos gustaban cosas diferentes.
    En casa hasta ahora hemos comido todos fuera menos los fines de semana. Y ahora para el próximo mes tendré que hacer comida para mi hija, que odia ir a comedor. No sé qué tal me apañaré entre lo poco que le gusta casi todos los platos y la poca imaginación que tengo yo ????.

  42. Ana says:

    Yo estoy empezando ahora a meterme en la cocina y disfrutando de la receta que voy hacer.
    Lo que si estoy deseando es ir al mercado.

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