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Orejas de fraile

Cómo me gustan las recetas de siempre…

Hace unos días me escribía un correo una amiga de webos fritos que se llama Luz Marina, y que vive en Almadén, en la provincia de Ciudad Real, y compartiendo recuerdos gastronómicos de la Mancha salió a colación, entre otras muchas, esta receta que yo no conocía. Luz Marina me la facilitó y me puse manos a la obra, ya que es típica de esta época de la Cuaresma, desde Carnaval a Semana Santa. Desde aquí le doy las gracias.

Mientras lo preparaba, pensaba: — ¡qué maravilla! Cómo se las apañaban hace años para confeccionar un dulce delicioso, con cuatro ingredientes básicos, baratos y que hay en todas las casas, y ¡una cuchara! Por no hablar de los nombres que se le daban en los pueblos a este tipo de dulces tradicionales, algunos de ellos curiosísimos. Para el de orejas de fraile es que no hay más que ver la forma…

Este dulce se toma rebozado en ázucar o acompañado de leche con azúcar y canela en un tazón para mojar. Yo incluso he servido unos pocos con miel de la Alcarría, y… ¡qué ricos!

Esta receta no es apta para quien se ponga enfermo con expresiones del tipo:

  • …echar lo que vaya pidiendo…
  • …poner un chorreoncito de leche…
  • …el tiempo de fritura, el que vayáis viendo…

Pero vamos, hay que echarle un poco de humor y ganas Yo era la primera vez que las hacía y me lo pasé genial, así que, si os apetece probarlo, no vais a tener dificultad y os saldrán fenomenal. ¡Seguro!

Siento no dar medidas exactas, pero a mí me las dió así Luz Marina, y creo que es un homenaje estupendo a las abuelas, que lo hacían casi todo a ojo.
Con un huevo salen las que veis en la foto, más un par que no llegaron a la bandeja de presentación y que desaparecieron de camino a la foto. ¡No sé qué pasaría!

Receta
Ingredientes
Un huevo
Una cucharada sopera de harina bastante llena
Una pizca de azúcar —no poner mucha para que no se quemen—
Un poco de leche

Como orientación os diré que nos tiene que quedar como una bechamel clarita.

Preparación
1. Mezclar todos los ingredientes con unas varillas hasta conseguir una masa sin grumos. Utilizar un bol hondo y estrecho.
2. En un cazo hondo y no muy grande, poner abundante aceite de oliva suave. Luego se puede reutilizar para otras cosas, porque no se ensucia ni se oscurece.
3. Cuando el aceite esté bien caliente meter una cuchara sopera dentro.
4. Cuando la cuchara esté muy caliente, cogerla por el mango con cuidado y meterla en la masa, hasta un poco menos de donde empieza el mango. Escurrir un poco la masa sobrante y meterla en el aceite.
5. Nada más meter la cuchara con la masa en el aceite, moverla un poco, y se desprenderá sola la masa. Si no es así, ayudaros con unas pinzas.
6. Ponerlas a escurrir en un plato con papel de cocina absorbente, y las que vayamos a servir con azúcar, pasarlas inmediatamente por ella.
7. Las que no hayamos rebozado en ázucar podemos mojarlas en leche —caliente o fría— servida en un bol o en un plato con canela y azúcar.

Trucos para tener éxito

  • Tener siempre la cuchara bien caliente. Si no se os despegan solas de la cuchara, probablemente es porque no tenian la temperatura adecuada.
  • Para que se queden crujientes ponerlas en papel absorbente.
  • Especial cuidado en no quemarse en la manipulación.
  • Consumir lo antes posible para apreciar la textura tan maravillosa —a algunos no les hace falta este consejo—

Realmente es un delicioso juego: masa, cuchara, freír, oreja. ¡Ay, qué ratos más buenos nos da la cocina!

Publicado por , el 22 de marzo de 2009.
Esta entrada está guardada en: Platos típicos de Castilla-La Mancha | Postres | Recetas de siempre


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Ya se han hecho 65 comentarios para "Orejas de fraile". ¡Deja el tuyo!
  1. La cuina vermella
    22 de marzo de 2009 a las 17:25

    Cuanta sabiduria guardada en la memoria de nuestras madres, abuelas y bisabuelas. Que bueno: gracias a la transmisión oral entre las distintas generaciones (casi siempre de mujeres) podamos ahora disfrutar, todos, de estas fabulosas recetas. un beso.

  2. cristina
    22 de marzo de 2009 a las 17:39

    qué nombre tan curioso. yo nunca lo había oído (y eso que soy de un pueblo de ciudad real).tienen una pinta deliciosa… qué sabias son las abuelas!gracias por enseñarnos estos tesoros de la gastronomíabesos manchegos

  3. Els Peixos
    22 de marzo de 2009 a las 18:21

    Vaya con las orejas que tienen los frailes!!!!A mi me parecian diferentes…un saludo desde catalunya.

  4. Pedro
    22 de marzo de 2009 a las 18:24

    Me apunto a los que se comen con un poquito de miel.A falta de “orejas de fraile” yo acabo de comerme un “rubiol” de cabello de angel y un platito de gelatina de melocotón que me han obsequiado mi amiga Maria y mi Sra Contraria respectivamente, pero haría el “sacrificio” de probar tus “orejas de fraile”. Me voy a preparar la entrada de mañana. Un besote.

  5. El cullerot Festuc
    22 de marzo de 2009 a las 18:24

    Aquí en Cataluña hay un dulce típico (sobretodo en carnaval) que se llaman “orelletes” (orejitas) que se parecen bastante…aunque las nuestras llevan más especies (canela, matalahúva, coriandro, anís, etc) y azúcar…aunque la raíz del nombre es la misma…jejeje!!!Fantàsticos…no me estraña que se perdieran algunos por el camino!!!Besos, Eva.

  6. Julito
    22 de marzo de 2009 a las 18:45

    Esperemos que el fraile no sea sordo.Besitos, Su

  7. Cucchiaio pieno
    22 de marzo de 2009 a las 19:00

    Que maravilhoso! Un forte abrazo amiga. Léia

  8. Bagu
    22 de marzo de 2009 a las 19:03

    Me gusta, me gusta.A mi además de paraceme divertido, me gusta la “cocina a ojo” por llamarlo de alguna manera.Te ha quedado buenisimos, deben ser riquisimos. Yo los robaría tanto rebozados con azúcar , como mojados con leche y con miel. Me anoto en todas, jajaja.Un beso grande Su.

  9. Margarida
    22 de marzo de 2009 a las 19:12

    La temperatura de la cuchara me recuerda a la temperatura de tus flores y su espléndido molde, espero que me salgan a la primera… o a la segunda ;)

  10. pepa cooks
    22 de marzo de 2009 a las 19:13

    Una receta super chula y encima de las de toda la vida , me encanta Su, esas orejillas te han quedado de miedo, besitos pepa.

  11. Lolah
    22 de marzo de 2009 a las 19:15

    Seguramente en todas las regiones hay unas frutas de sartén parecidas y a cual más rica, a mi me encantan aunque ya las hago muy raramente.El procedimiento de la cuchara caliente nunca lo había visto, solamente el de las flores.Un beso.

  12. somaral
    22 de marzo de 2009 a las 19:18

    Me gustan estas orejas! porque tengo cerrado el chiringito hasta mañana que si no… me encanta la explicación, je,je se parece a la de las flores de carnaval, con las que la primera vez me tuve que pelear.besos para Su

  13. Marta
    22 de marzo de 2009 a las 19:23

    Su, siempre sorprendiendo. Estas orejas te han quedado increibles. Una gran labor la de nuestras abuelas que hacían platos riquísimos con muy poco.Besos, sigue haciéndonos disfrutar.

  14. Begoña
    22 de marzo de 2009 a las 20:02

    Qué receta tan original!!! A mi también me gustan este tipo de recetass tradicionales. sencillas pero con un sabor especial.Cuando he visto el nombre de la receta he pensado en unos pasteles que hacen en Bilbao, que se llaman orejas de burro y que hacía años que no me acordaba de ellos. Voy a buscarlos porque eran una delicia.También me han recordado a lo que en mi casa llamamos cuchifritos, que no es otra cosa que la masa que sobra de las empanadillas, frita y con azúcar. Otra delicia..Por qué será que nos gusta todo? Un saludo, Begoña

  15. Inmaculada (Adi)
    22 de marzo de 2009 a las 20:15

    Yo seguro que me quemo el hociquillo. No se me quedarán frías, no…

  16. enjuliana
    22 de marzo de 2009 a las 20:23

    Que receta más buena!!Ya añadimos algo más al recetario dulce de Semana Santa!Un beso guapa!

  17. marijose
    22 de marzo de 2009 a las 20:24

    Eres genial. Admiro tu trabajo. Besos.

  18. Anna
    22 de marzo de 2009 a las 20:43

    Qué buenas estas orejas y qué nombre tan curioso…En Cataluña se hacen unos dulces que llamamos “pets de monja” (pedos de monja) ¿Quién se inventaría estos nombres? Al ser grandes pasteleros, siempre reciben los religiosos…Un saludo!

  19. Marymary
    22 de marzo de 2009 a las 20:43

    Que cosa mas curiosa.Besos

  20. SandeeA
    22 de marzo de 2009 a las 21:21

    qué receta más curiosa… no había oido hablar de estas orejas jajajajaj Me parece muy entretenida la elaboración! habrá que pobrar!

  21. recetasdemama.es
    22 de marzo de 2009 a las 22:14

    A mi también me gustan las recetas de siempre… y esta receta me ha recordado a algo parecido que hacían en casa de mi madre, aunque no tenía ese nombre. Me encanta todo lo que sea masa frita. Besos

  22. Zerogluten
    22 de marzo de 2009 a las 22:25

    Pues yo también soy de esas que dice un poquito, un puñaito, una pizquita… Una vez le escuché un monologo a Secun de la Rosa sobre esto que es que me mondaba de la risa.Para ser la primera vez vamos a tener que darte un tironcito de orejas, pero de las de fraile.Besitos sin gluten.

  23. Celes
    22 de marzo de 2009 a las 23:19

    Las recetas de toda la vida son geniales. Y estas orejillas son para chuparse los dedos.Saludos

  24. Maria Dolores
    23 de marzo de 2009 a las 01:23

    Las orejas de fraile no las habia oido pero las pelotas de fraile si.Me gustan estas recetas antiguas como bien dices con cuatro ingredientes simples que buenas cosas hacian las abuelas.Besos

  25. coro
    23 de marzo de 2009 a las 07:26

    Qué buenas estas orejas… ingredientes más fáciles de encontrar en casa, imposible! Un beso

  26. LuzMa
    23 de marzo de 2009 a las 07:30

    Espero que las hayáis disfrutos haciéndolas y comiéndolas tanto como cuando las hacemos nosotros.Te han salido perfectas.Besos.

  27. Carlos Dube
    23 de marzo de 2009 a las 07:32

    ¡¡deliciosos!!… y qué fáciles. Típico dulce de nuestras abuelas..

  28. Elena
    23 de marzo de 2009 a las 07:38

    En algunas zonas de León se llaman simplemente orejas.Son típicas de Carnaval pero no de Cuaresma pues la receta original llevaba manteca.Son algo más grandes.Estas tuyas se ven preciosas.Besos.

  29. morgana
    23 de marzo de 2009 a las 07:44

    No sé si me gusta más la foto, la receta, la descripción o el nombre de la receta, que es genial donde los haya. Mira que tenemos tendencia a poner nombres de estos a los dulces: tetas de monja, orejas de fraile… Jajaja. Un besazo.

  30. María José
    23 de marzo de 2009 a las 08:12

    Pobres monjes…. seguro que tenían las orejas siempre heladas, sin calefacción en los conventos….No conocía estas orejas, pero la conoceré….Un abrazo,María José.

  31. martuki
    23 de marzo de 2009 a las 08:15

    Qué orejas taaan deliciosas, y encima es que me hace gracia porque si que parecen auténticas (con ese relieve que tienen jejeje)y lo buenisimas que deben estar!!!!muack

  32. Ajonjoli
    23 de marzo de 2009 a las 08:52

    este tipo de recetas me vuelven loca, tan simples, tan auténticas, son las mejores. Y lo de ir a ojo, bueno, yo es que cada vez que le pido una receta a mi madre me la da así, sin cantidades, ¡así que ya estoy acostumbrada!Un beso.

  33. marilu perez
    23 de marzo de 2009 a las 08:55

    Su, estoy contigo las recetas de toda la vida son riquísimas, y los dulces tradicionales todavía más ricos!Besetes!

  34. Eva
    23 de marzo de 2009 a las 09:14

    Me encantan las recetas tradicionales. A ver si este año me traigo alguna del ‘pueblo’.bs!

  35. Karolina
    23 de marzo de 2009 a las 09:16

    k bueno su!!! nunca ahabia visto cosa igual!! ajja, pero tiene que estar bueno bueno!!!

  36. Raquel
    23 de marzo de 2009 a las 11:42

    Me encantan estas recetas auqnue ya que a mi me salgan ni medio parecidas será harina de otro costal jaja pero bueno tomo nota y espero que sea mas facil de hacer que de leer me tiene preocupada el tema de la cuchara.Besos

  37. Cαrмєn
    23 de marzo de 2009 a las 12:07

    Que ricas Su!!!!!! ainss si no fuera que se me dan tan mal estas recetas las haría alguna vez, pero soy torpuca para estos menesteres, a mí me saldrían orejones en vez de orejas, jaja..Curiosa y buenísima receta.Besitos.

  38. dolçosdesdecasa
    23 de marzo de 2009 a las 12:58

    Vaya recetas!!! gracias por la tarta de leche merengada, la del cumpleaños del año pasado de tu padre. Veras, el sábado fue el cumple de mi hija pequeña, bueno… 17! i es una amante de la leche merengada, total me atrevi con tu receta,y nada solo felicitarte porque estaba genial! buenísimo!!! gràcias!Teresa (comacasa-res)

  39. Sonia Martín
    23 de marzo de 2009 a las 15:02

    ¡Qué orejas más apetecibles! A mi me encantan esas recetas que te dicen lo de “Una miajita de esto, un chorrito de aquello…! ¡Viva el ojo de buen cubero! Un besazo. Sonia

  40. elrincondelatata
    23 de marzo de 2009 a las 17:21

    Pues bien que me comia un par de ellas ahora mismito jeje.Se ven muy bien en la foto.Un beso.

  41. Sandra Danae
    23 de marzo de 2009 a las 17:32

    Pido permiso para enlazar este blog… es que es precioso…Muchos saludos, Sandra

  42. Vanesuky
    23 de marzo de 2009 a las 17:55

    Que ricas son estas recetas de siempre!!Te han quedado geniales.La verdad es que postres ricos han habido toda la vida y no había todas las facilidades de ahora!Un besín preciosa.

  43. Francisco
    23 de marzo de 2009 a las 20:29

    , esa receta es del estilo de las de mi madre, “un fisquito de esto, y algo mas de medio fisquito de lo otro… … ” y ¡mátate para adivinarlo!, pero esa es la gracia de la cocina.Creo que me voy a animar a hacerlas estas orejas, tienen una pinta de no durar nada en la bandeja, “que no se puede aguantar”.Saludos canarios desde Mallorca.

  44. Francisco
    23 de marzo de 2009 a las 20:31

    Desde luego, a los que el estómago es la víscera que nos manda… válgame el cielo!, no me habia fijado en la bandeja, ¡¡es preciosa!! y ahi tienen mejor pinta las orejas.Saluditos…..

  45. elo-cocina
    23 de marzo de 2009 a las 21:15

    Me encanta como divulgas la cocina de tu tierra.

  46. Margot
    24 de marzo de 2009 a las 01:35

    No se si comerme los orejones y salir corriendo robándote ese precioso y delicado plato, o quedarme embobada mirando la foto.Besos preciosa.Margot

  47. La Quinta de Luculus
    24 de marzo de 2009 a las 06:27

    Que golosinas más ricas y económicas hemos heredado. Es maravilloso recuperar estas recetas que han pasado de generación a generación.Un beso enorme familia!

  48. Mobula
    24 de marzo de 2009 a las 08:53

    nunca havía oído hablar de este tipo de fritos, pero es bueno que los rectes sobre todo en épocas como la cuaresma…Tienen que ser deliciosas…Besos…

  49. Pilar - Lechuza
    24 de marzo de 2009 a las 09:18

    Esta receta me recuerda la de las flores (para tí manchegas y para mí de carnaval,je,je)No la conocía en esta versión “clerical”, pero sin duda tienen que estar de pecado mortal!1Y yo me pregunto, el mango de la cuchara no se calienta mucho?un biquiño

  50. Iscariote
    24 de marzo de 2009 a las 19:22

    Pilar (La lechuza) se me ha adelantado al decir que la recuerda a las “flores manchegas, de carnaval o de cuaresma” (aquí en mi tierra).Por lo menos en la parte de la masa y su posterior elaboración al tener que calentar el molde para luego que se despegue la “orejilla”…Un fuerte abrazo

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