Es muy importante que os decantéis por una buena centrifugadora de lechugas. Parece una tontería, pero es el secreto de una buena ensalada: no hay cosa más espantosa que una lechuga aguada.
No os pongo el modelo de la mía porque cambian constantemente.
La compré en el corte inglés en 2007, y me pareció cara —unos 20 euros— frente a los 3 euros que valen en los comercios de todo a un euro, pero claro, no tiene nada que ver. La someto a un trabajo intenso y está como el primer día. El mecanismo es muy sencillo pero infalible, y la rejilla interior muy limpia. Vamos ¡una joya!
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Gofrera

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Hace muchos años q la utilizo y me parece imprescindible para una ensalada. El vinagre, aceite y sal se mezclan mucho mejor y el sabor es inconfundible.
Totalmente contigo, esto no puede faltar en la cocina, desde que la descubrí no puedo vivir sin ella.
Desgraciadamente, son de plástico y me despisto mucho con la cocina eléctrica (antigua, no de inducción), por lo que hoy tendré que salir a la caza de una nueva mientras dejo la casa ventilando para evacuar los vapores de plástico :(
Moraleja: si hay alguna metálica o ignífuga ¡yo la quiero! :D