¿Se puede?
Me asomo tímidamente en estas fechas en las que estáis todos tan cargados de trabajo y preparativos solo para enseñaros el centro para la cena de Nochevieja que os había prometido. Sí, sí, ese del que las cuñadas piensan: “Pero ¿cómo es posible? Lo habrá comprado ¡Vamos, que si lo ha comprado! Es imposible que con la cena que ha preparado le haya dado tiempo a preparar el centrito…”
Pues sí, queridos mios. Veinte minutos tienen la culpa: unas uvas negras y otras blancas, unos palillos y la espuma que os he comentado en el centro que vimos el otro día y que venden en los todoauneuro; es una espuma dura en la que se van pinchando las uvas.
Podéis preparar unas bolas con uvas enteras blancas y negras, y con uvas partidas de los dos colores también. Una vez decidido cuántas queremos hacer y la disposición, cortamos tantos trozos de espuma como bolas queramos, les damos forma redondeada, achatando las esquinas, y pinchamos las uvas intentando que no quede mucho hueco entre unas y otras. Sólo queda ya distribuir vuestras bolas de uvas en un centro que habremos confeccionado sobre un bonito plato y con unas velas que nos ayuden a darle nuestro toque navideño.
Queridos weberosfritos: os deseamos lo mejor de lo mejor para este año que entra, y si 2011 entra regular, lo iremos llevando entre todos lo mejor que podamos. ¡Feliz Año Nuevo!
Esta entrada está guardada en: Recetas de Navidad | Ideas
Enviar esta receta por correo electrónico a algún amigo

Crema rápida de turrón 


Imprimir esta receta


















