Estas bolitas de patata y bacalao desaparecen en cuanto las pongo en la mesa. Me recuerdan un poco al ajoarriero —al de mi tierra—. ¡Ojo! El sabor a ajo es casi inapreciable, pero le da un toque bien rico. Te van a encantar.
Bolitas de patata y bacalao
Entrantes y aperitivos, Pescados y mariscos, Verduras y legumbres
Española
Ingredientes
4patatas grandes
Una pizca de sal
200gde migas de bacalao en salazón
½diente de ajo
2cucharadas de aceite de oliva
Harinahuevo y pan rallado para rebozar
Aceite de oliva virgen extra
Preparación
Desala el bacalao según te expliqué en esta entrada. Cuando esté listo, pon a hervir agua en un cazo y echa el bacalao. Mantén un par de minutos, saca del agua y trocea las migas. Reserva.
Pela las patatas, trocéalas, y ponlas a cocer con un poco de agua y sal —muy poca, ya que el bacalao aporta la suya a pesar de estar desalado— en una olla exprés durante 5 minutos. Si usas una cacerola serán 15 minutos. Escurre el agua y machácalas en un cuenco. Tiene que quedar una textura espesa.
Machaca el ajo en un mortero. Añade el aceite de oliva y remueve. Echa este majado al puré de patatas.
Incorpora las migas de bacalao troceadas y remueve todo bien. Prueba de sal, y rectifica si procede.
Haz bolitas con las manos. Rebózalas en harina, luego en huevo y para finalizar en pan rallado.
Pon abundante aceite de oliva en una sartén y fríe las bolitas de patata. Pásalas a un colador, y a continuación, escúrrelas en un papel de cocina.
Consejos
Recuerda poner un pan rallado de textura un poco gruesa para que te queden muy crujientes. Yo uso el de Mercadona, uno que se llama Casero.
Puedes colar el aceite de oliva virgen extra que uses para freír, y te servirá para una nueva fritura, por ejemplo, para unas croquetas de bonito. No soy muy partidaria de freír muchas veces con el mismo aceite, pero yo uso la variedad picual que tiene una alta resistencia al calor, y en la mayoría de ocasiones se puede usar varias veces.