Mi amiga Bea —@beagaraizabal en Instagram—, que sabe lo que me gusta probar recetas de bizcocho que no tengo, me pasó una en la que uno de los ingredientes es agua, y así he querido llamarlo: bizcocho de agua. Cuando lo pruebes ya verás como te gusta, porque es muy esponjoso, ligero y fácil, fácil de hacer.
Bizcocho de agua para amasadora
Bizcochos, magdalenas y galletas
Española
Necesitarás
Molde de corona de 20 cm de diámetro o un molde redondo desmontable de 20 cm
Ingredientes
200gde azúcar normal
3huevos ecológicos
130gde aceite de girasol
130gde agua a temperatura ambiente
200gde harina normal
10levadura química o polvos de hornear
Una pizca de sal
La ralladura de un limón
Para adornar
Azúcar glas
Preparación
Precalienta el horno a 175ºC, calor arriba y abajo.
Engrasa tu molde y espolvorea una poco de harina con la ayuda de un colador bien repartida por todo el molde.
Monta el accesorio varillas. Bate los huevos, la sal y el azúcar durante 5 minutos a velocidad máxima.
Sin dejar de batir, pero a velocidad media, ve añadiendo el aceite poco a poco.
Haz lo mismo con el agua.
Cambia al accesorio pala. Tamiza la harina y añádela a la masa junto con la levadura. Bate durante 1 minuto, lo justo para que se integre toda la masa.
Incorpora la ralladura de limón. Termina de remover con una espátula.
Vierte la masa en el molde. Levanta el molde un par de centímetros y golpea suavemente contra la encimera. Repite de nuevo este proceso que te ayudará a eliminar las burbujas de aire.
Horneado
Hornea a 175ºC durante 35 minutos —puede necesitar hasta 40 minutos, dependiendo del horno—.
Saca a una rejilla. Una vez frío espolvorea con azúcar glas.
Consejos
Yo le he puesto ralladura de limón, pero puedes poner la ralladura de lo que quieras, o presentarlo con el glaseado que más te guste. En webos fritos tienes varios. A mí me gusta mucho, mientras es temporada, la ralladura de la mandarina y un glaseado del mismo cítrico.
Yo uso siempre en mis bizcochos aceite de oliva virgen extra de una variedad suave como la hojiblanca o la arbequina, pero cuando pruebo una receta que no es mía, me gusta probar tal y como me la pasan.