Muchos son los buenos platos —y ratos— los que nos ha dado el bacalao en casa. No tengo predilección por ninguno porque me gustan mucho todos, pero este bacalao a la manchega de mi tierra está espectacular y nos encanta
Bacalao a la manchega
Pescados y mariscos
Española
6personas
Ingredientes
500gde bacalao remojado bien blanco
2tomates hermosos
2pimientos rojos
2dientes de ajo
1cebolla grande
1cucharaditade pimentón
Un poco de perejil
2patatas
Unas hebras de azafrán tostado
1tazade agua
150mLde aceite
Un poco de miga de pan blanco tierno
Unos huevos poché
Sal
Preparación
Desalar el bacalao durante unas 36 horas, cambiando el agua dos veces al día. El bacalao se debe colocar a desalar con la piel hacia arriba y preferiblemente a temperatura fresca uniforme.
En una sartén poner el aceite a calentar, y pochar la cebolla y el ajo, que habremos cortado en trozos pequeños.
Pelar los tomates, cortarlos en trozos medianos y ponerlos a escurrir. Limpiar los pimientos y cortarlos en tiras.
En un cazo con agua caliente poner las patatas a cocer con piel. Retirar cuando estén a punto de estar cocidas, pero sin terminar su cocción completa. Dejar enfriar un poco y pelar. Cortarlas en trozos medianos.
Tostar un poco de azafrán poniéndolo unos segundos sobre una superficie caliente.
En la sartén en la que habíamos pochado la cebolla y el ajo, añadir los trozos de bacalao, el tomate y los pimientos. Rehogar todo unos 5 minutos. A continuación, agregar las patatas, una taza de agua caliente, el pimentón y el azafrán. Rectificar de sal y continuar rehogando. Cuando el guiso esté listo, añadirle la miga de pan y remover un poco para que espese.
Servir en una cazuela con unos huevos poché. Para hacerlos, coger una taza y cortar unos cuadrados de plástico de cocina de unos 20 x 20 cm.
Meter el plástico extendido en la taza. Cascar el huevo y echarlo dentro con un poco de sal. Cerrar bien el plástico, como si fuera un hatillo, anudándolo fuertemente.
Meter en agua hirviendo unos minutos —el tiempo será el que necesitemos para nuestro gusto, según prefiramos la yema más o menos cuajada—
Quitar el plástico con cuidado. Coronar en todo lo alto.
En esta cocina sencilla y simple están mi felicidad y mis raíces. Esta imagen que os dejo de la calle Alfonso VIII, subiendo a la plaza Mayor, refleja nuestra otra gran pasión: pasear por la parte alta de Cuenca, tan hermosa y sugerente, tan enclavada en otros tiempos… Poco más puedo decir. Sólo sé que en Cuenca respiro diferente.