Cerdo asado con orejones, manzana y ciruelas
Esta receta me encanta por lo fácil que es y lo bien que me resulta, ya que si sobra un poco, es una carne que gana en sabor de un día para otro. Al hacerse en el horno y no necesitar nada de atención podemos dedicar más tiempo al postre, al primer plato o a los aperitivos.
Lomo de cerdo con orejones, manzana y ciruelas
- Un trozo de babilla o de cadera de cerdo
- Unos orejones
- Unas ciruelas pasas sin hueso
- 1 manzana reineta
- Un trozo de tocino de jamón ibérico o beicon
- Sal y pimienta
- Harina
- 6 cucharadas de aceite de oliva
- 1 vasito de brandy
- 1 vaso de caldo de pollo
- 1 vaso vaso de agua
- Un poco de espesante instantáneo Maizena para ligar la salsa
- Un poco de mantequilla para dar brillo a la guanición
Preparación
Macerar desde la víspera los orejones y las ciruelas en el brandy.
Hacer tres cortes en el interior de la carne, sin llegar al final, con un cuchillo muy afilado y en estos cortes poner unos trozos de tocino ibérico o beicon, intercalando algún orejón, unas ciruelas y unas láminas de trufa. Cerrar la carne, y darle unas puntadas en los cortes con un hilo de algodón. Apretar la carne con una malla apta para asados o enrollarla fuertemente con una cuerda. De esta manera conseguimos que la carne se corte bien y quede firme.
Salpimentar la pieza al gusto.
Pasarla por harina.
Poner en una sartén el aceite, y cuando esté caliente, pasar la carne por la sartén a fuego medio. Tener un poco de paciencia en este punto: es fundamental que la carne quede bien sellada.
Poner la carne en una bandeja para horno y echar por encima el aceite con el que lo hemos sellado, el vaso de caldo, el de brandy donde han macerado las ciruelas y los orejones, y el vaso de agua.
Meter la carne en el horno, que previamente habremos precalentado a 200°.
Cada 20 minutos abrir el horno y regar el cerdo con los jugos de la bandeja. A media cocción darle al vuelta. En mi caso, la pieza que veis estuvo una hora y cuarto en el horno. Para saber el punto, hincar una aguja afilada, y comprobar que sale seca, pero cuidando que en el agujero que nos hace se note un poco de jugo todavía.
Sacar la carne y dejarla reposar en un plato, quitarle la malla o la cuerda.
Poner todos los jugos en una cacerola y dejar reducir un poco. Si no nos ha quedado suficientemente espesa, podemos añadir un poco de espesante instantáneo Maizena hasta conseguir la textura que nos guste en casa.
Servir la carne templada y la salsa caliente.
Podemos acompañar la carne con unas patatas fritas, Torner, duquesas o con la guarnición que hoy os propongo: una manzana en trocitos, unos orejones y unas ciruelas, todo ello caramelizado en una sartén antiadherente con un poco de mantequilla y azúcar. La elección ya es cuestión de vuestros carpantas.
¡Hala! ¡A mojar esa salsa…!