Siempre me preguntáis por alguna receta buena de cheesecake, y aunque no la tenía en mi recetario, lo cierto es que las hago muy a menudo, por lo que he decidido que es hora de poner remedio a esto y tener unas cuantas recetas de este tipo. Empezamos hoy por la favorita de mis hijas: la cheesecake de chocolate. Sophie Bakery tiene un recetario espectacular de este tipo de tartas: si quieres descargártelo puedes hacerlo aquí. Mi receta de hoy es de ella y te aseguro que queda fabulosa.
Precalienta el horno a 180ºC, calor arriba y abajo.
Prepara el molde poniendo un papel de hornear en la base como te enseñé aquí, y engrásalo con líquido desmoldante en aerosol o untándole mantequilla bien extendida.
Derrite la mantequilla unos segundos en el microondas.
Tritura las galletas —o machácalas— y añade la mantequilla derretida. Mezcla un poco. Extiende esta pasta de galletas trituradas con mantequilla sobre el fondo del molde: presiona primero con tus dedos y luego despacio con el culo de un vaso para que te quede una superficie perfecta.
Hornea durante 10 minutos. Saca del horno y deja enfriar.
Baja el horno a 170ºC.
Pon el chocolate en un cuenco apto para el microondas, y ponlo a calentar a máxima potencia durante 1 minuto. Remueve y calienta de nuevo unos 10 segundos. Repite hasta que lo tengas fundido. Reserva.
Pon el queso crema junto con el azúcar en otro cuenco y bate con la máquina de varillas a baja velocidad —para meterle la menor cantidad de aire posible— durante 5 minutos.
Añade la crème fraîche y la vainilla y mezcla 1 minuto a baja velocidad.
Incorpora el chocolate derretido que tienes reservado y mezcla cuidadosamente.
Por último añade los huevos de uno en uno, mezclando bien uno antes de incorporar el siguiente.
Asegúrate de que la base de galletas ya se ha enfriado. Cubre y bordea bien toda la base del molde con varias capas de papel de aluminio bien apretado para evitar que se introduzca agua durante la cocción al baño maría que vamos a hacer. Vierte la mezcla en el molde. Mete el molde dentro de un recipiente más grande con agua. Hornea a 170ºC durante 40 minutos. Pasado este tiempo baja la temperatura a 150ºC y hornea otros 40 minutos más.
Deja entreabierta la puerta del horno y espera 1 hora con la tarta dentro hasta que baje la temperatura.
Saca del horno y deja que se enfríe por completo a temperatura ambiente. Métela en el frigorífico sin desmoldar y tapada con un plástico transparente hasta el día siguiente.
Para presentarla, pasa un paño caliente por las paredes del molde, desmolda y sirve en un pie de tarta. Adorna con alguna fresa fresca, ahora que están de temporada.
Consejos
Deja enfriar bien la base de galletas antes de poner la mezcla del queso para que no se rompa cuando la cortes y esté además crujiente.
Compro la crème fraîche en Hipercor, pero hay en muchos supermercados que la tienen. Si no la encuentras, Laura aconseja sustituirla por un yogur muy cremoso, tipo griego.
Es muy importante cuidar el tiempo de horneado y que progresivamente, como explica la receta, vayas bajando la temperatura.
También es recomendable hacer un mezclado de ingredientes suave, para no meter mucho aire a la mezcla.