Esta crema de espárragos verdes es una receta fácil y conocida donde las haya. Pero no me resisto a mostrarla, por si hay alguien que no la conozca, que la cocina no sea lo suyo, o esté harto de los menús del día fuera de casa y le apetezca comer algo sano y casero. O ese otro que tiene a la novia medio en el bote y quiere hacerle algo rico y fácil, que a las mujeres también se nos conquista por el estómago… Para este último caso, decantaos por las brochetas de pollo de segundo, que son facilísimas, y unas fresas de postre —bañadas en chocolate, por ejemplo—, o una macedonia natural rica, y vamos… Os lo garantizo.
Crema de espárragos verdes
Cremas, sopas y guisos
Española
Ingredientes
2manojosde espárragos verdes
1patata pequeña
1cebolleta tierna
½puerro
50mLde aceite de oliva virgen extra
400mLde agua —al gusto—
Sal
Unas gotas de limón
100mLde nata líquida espesa para el adorno
Preparación
Cortar los espárragos trigueros en trozos con la mano, desechando la parte dura y reservando las puntas aparte.
En una olla a presión ponemos un poco de aceite, y cuando esté caliente pochar la cebolleta y el puerro, que previamente habremos cortado y limpiado.
A continuación añadir los espárragos —ojo, seguir reservando las puntas— y una patata pequeña. Echar un poco de sal, rehogar ligeramente toda la verdura e incorporar el agua.
Cerrar la olla y mantener al fuego unos 3-4 minutos desde que suba la válvula.
Cuando cumpla el tiempo, abrir la olla y, sin sacar la verdura cocida, incorporar en un cestillo las puntas de los espárragos, para darles un hervor. Poner la tapa por encima pero sin cerrarla, y dejar cocer unos dos minutos. Reservar.
A continuación sacar la verdura a un recipiente, y el agua de la cocción que veamos adecuada según nuestros gustos, y pasar muy bien con la batidora, de manera que quede muy fina. Rectificar de sal si hace falta. Suelo añadir un poco más de aceite de oliva virgen extra crudo y unas gotas de limón.
Trucos
Primer truco
Poner en un biberón de salsear, la nata líquida —yo antes de tener estas ayudas, lo hacía con una jeringa del Dalsy de las nenas— y una vez servida la crema, bien en plato o en consomera, hacer una espiral de dentro hacia fuera.
A continuación con un palillo vamos trazando líneas con la siguiente mecánica:
Desde el centro de la espiral hacia fuera
Limpiar el palillo
Siguiente línea, desde fuera de la espiral hacia el centro
Volver a limpiar
Y así sucesivamente
Muchos amigos blogeros que lo hayáis hecho podéis dar fe de lo facilísimo que es y lo resultón que queda.
Segundo truco
Poner unas pocas puntas de espárrago en el centro de la crema.
Con estos dos trucos, que no se tarda nada en realizar, se le da un toque muy especial a un plato de diario.