Vamos a seguir con las recetas de túper. Hoy, unos canelones de berenjena y gambas —a las que soy tan aficionada— que nada tiene que ver con la receta que os propuse de lasaña de calabacín y gambas.
Canelones de berenjena y gambas
Arroces y pastas
Italiana
Ingredientes
3berenjenas
1cebolla mediana
½puerro
2tomates medianos maduros
350gde gambas
1cucharadade café de harina
100gde leche
Sal
Pimienta
3cucharadasde aceite de oliva virgen extra
Para la bechamel
1cucharada de aceite de oliva virgen extra
25gde mantequilla
60gde harina
450gde leche entera
Sal
Queso para gratinar al gusto
Láminas de lasaña o de canelones
Preparación
El relleno
Trocear la cebolla y el puerro en trozos pequeños. Poner aceite en una sartén y cuando esté caliente, ponerlos a freír.
Mientras tanto pelar las berenjenas, trocearlas, y ponerlas cinco minutos en agua hirviendo con un poco de sal. Escurrir en un colador. Echarlas a la sartén, donde se terminarán de hacer.
Escaldar los tomates en agua hirviendo 30 segundos —previamente les habremos hecho una cruz en la piel del culo, para que después se pelen mejor—. Refrescarlos. La piel saldrá sola. Trocearlos y ponerlos en un colador para que escurran su jugo. Incorporarlos a la sartén y dejar unos minutos que se hagan.
Pelar las gambas. Quitarles con paciencia y un palillo el intestino. Trocearlas por la mitad. Echarlas en la sartén.
Salpimentar ligeramente y dar unas vueltas en la sartén durante un minuto.
Poner la cucharada de harina, remover, y añadir los 100 gr de leche. Dejar dos minutos al fuego, hasta que veamos que espesa pero queda jugosa. Retirar.
La bechamel
Poner en un cazo la mantequilla y el aceite de oliva virgen extra.
Cuando estén calientes, echar la harina y darle vueltas hasta que se tueste ligeramente.
Añadir la leche templada y la sal, y dar vueltas con unas varillas hasta que espese. Probar y reservar.
Montaje
Cocer las láminas de pasta según las instrucciones del fabricante. Dejar secando encima de un paño de cocina limpio —y sin olor a suavizante—.
Rellenar los canelones y ponerlos en un recipiente apto para horno.
Poner la bechamel por encima y echar queso para gratinar al gusto.
Poner el gratinador del horno, y dejar que se doren.
Preguntas
¿Por qué empleas láminas de lasaña para hacer canelones? Yo no me arreglo con las láminas tan pequeñas de los canelones: me parece que queda un relleno rídiculo, pero habrá gustos para todo.
¿No hace falta más tiempo de horno? No. Sólo conseguiríamos que se resecaran más. El relleno está perfecto de jugoso, las láminas de pasta cocidas, y la bechamel en su punto. Sólo queda gratinar ligeramente y ya está.