Tarta de leche merengada
Como mi padre era muy goloso, hoy os comparto su tarta preferida. Lo que más le podía gustar era la leche merengada.Os animo a que la preparéis. Es facilísima, muy fresca para el verano, y con ella vais a disfrutar mucho.
Tarta de leche merengada
Para la base
- 250 g de galletas de canela, tipo Napolitana
- 70 g de mantequilla sin sal
Para la mousse de leche merengada
- 600 g de nata montada
- 5 claras montadas a punto de nieve
- 5 hojas de gelatina
- 380 g de leche condensada
- 200 g leche entera
- 1 rama de canela
- La cáscara de un limón
- La ralladura de un limón
- Canela molida
Preparación
La base
Triturar las galletas. Añadir la mantequilla fundida y mezclar.
Poner sobre la base de un molde desmoldable, apretando bien en el fondo —con especial cuidado en los bordes para que quede bonito y recto al desmoldar— y, mientras se hace la mousse, meter en el congelador.
La mousse
Rehidratar la gelatina en agua fría.
En una cacerola calentar la leche entera con la cáscara de un limón y la rama de canela. Colar, añadir la gelatina y disolver. Verter la leche condensada y remover bien. Dejar entibiar.
Montar las claras con una pizca de sal hasta que estén bien montadas. Añadir la ralladura de limón y un poco de canela molida, mientras se sigue montando. Verter las claras al bol con las leches —que estará templado— y mover con cuidado.
Por último, incorporar la nata montada a la mezcla anterior, integrándola con movimientos envolventes para que no se baje.
Probar por si le falta canela o azúcar, si os gusta más dulce.
Verter la mousse sobre la base de galleta y meter al frigorífico durante 6 horas, como mínimo.
Yo preparé la tarta la tarde del sábado, la metí en el congelador, y la saqué el domingo a primera hora al frigorífico, ya desmoldada, y a la hora de comer estaba perfecta, porque estaba muy fría, pero sin congelar.
Espero que os animéis a hacerla pues el triunfo es absoluto, no resulta nada empalagosa, y es muy ligera. Tengo a la family presionando a ver cuando repetimos…