Con el aguacate me pasa como con el boniato: tengo una relación de amor especial.
Es de esos productos tan extraordinarios y fantásticos, que me enfada sobremanera cuando salen malos, cosa que me ocurre con cierta frecuencia por estas tierras del interior, ya que a pesar de estar comprados en sitios de confianza, sorprende que por dentro estén negros e inutilizables y por fuera, tersos y aparentemente en su punto. Pero quitando este tema, probablemente por el grado de cámara que lleva todo, cuando sale un aguacate rico es absolutamente maravilloso.
Gracias al aguacate y a internet, tengo un amigo, casi desde el mismo inicio de los webos fritos, que me ilustra sobre este tema y otros muchos. Él es canario, ama su tierra, su paisaje y su gastronomía de una manera total y contagiosa, y son tantas las curiosidades del aguacate que sé por él, que no sabría ni como agradecérselo.
Gazpacho de aguacate
4personas
Ingredientes
2aguacates
½cebolleta fresca
Salmón ahumado—de cantidad, según presupuesto—
Unos langostinos nacionalesvariedad tigre
Sal Maldon
Para el gazpacho
Unos tomates sabrosos maduros
½pimiento
Un poco de cebolla
Un poco de miga de pan
Sal
Aceite de oliva virgen
Unas gotas de vinagre
Preparación
Pelar los tomates, y triturarlos junto con el resto de ingredientes del gazpacho. Rectificar de sal y ponerlo a enfriar.
Pelar el aguacate y cortarlo en lonchas. Hacer unas láminas de cebolleta.
Preparar las lonchas de salmón para emplatar.
Pelar los langostinos, y marcarlos ligeramente a fuego vivo en una sartén antiadherente o en una plancha.
Montaje
Poner un aro de emplatar ligeramente engrasado por dentro.
Dentro del aro poner unas rodajas de aguacate, las láminas de cebolleta encima, una capa de salmón y, por último, cubrir con más aguacate. Desmoldar cuidadosamente, y coronar con los langostinos. Poner un pizca de sal Maldon.
Servir en la base el gazpacho bien fresquito.
Consejos
Como podéis ver, una ricura de plato por sencillo, por frescura y por presencia.
El Náufrago lo culmina con cilantro picado, ya que Canarias se utiliza muchísimo, y comenta que le da un toque espectacular. Además, él hace el gazpacho con unas gotas de soja, por lo que no le pone vinagre, y usa menos sal.
Yo corté el aguacate en rodajas porque era espectacular, pero muchas veces lo he hecho como él me indicó: escachando en un bol groseramente el aguacate, con un poquito de chalota. Si lo preferís, podéis hacer perfectamente la versión guacamole.
Es un plato fantástico, que os animo a compartir en estos días en los que se agradece especialmente un plato fresco, vistoso y rico.