Aprovechando que muchos amigos habéis conseguido la buñolera para hacer rosquillas ligeras, y antes de meternos con la masa que es más densa y se hace sin molde, os presento una variedad de rosquillas de chocolate y naranja que gustan mucho a todos.
Rosquillas de chocolate y naranja
Bollería
Española
Necesitarás
Buñolera (opcional)
Ingredientes
Zumo de una naranja y media
2huevos grandes
6cucharadasde azúcar
120mLde aceite de oliva virgen extra
250gde harina
3cucharadasde cacao puro en polvo
1cucharadade levadura en polvo de repostería
50mLde licor—tipo Cointreau, Grand Menier o cualquier licor de naranja—
Azúcar glas para espolvorear
Preparación
Poner en un cazo el aceite y un trozo de cáscara de naranja, sin nada de la parte blanca. En cuanto se empiece a freír, sacar la cáscara —es importante para que no amargue—. Dejar el aceite unos minutos más para que se desahúme. Dejar templar.
Poner los huevos en un bol y batirlos con unas varillas.
Añadir el zumo de naranja, el azúcar y el aceite y el licor. Revolver bien con las varillas.
Mezclar la harina y la levadura e ir incorporando a la mezcla anterior poco a poco, ayudándonos de un colador, para que quede tamizada. Añadir las dos cucharadas de cacao. Remover con las varillas hasta que toda la mezcla esté bien integrada.
Dejar reposar unos 15 minutos. La mezcla debe quedar espesa, pero no en exceso, porque no se va a manipular con las manos.
En un cazo con abundante aceite de oliva virgen extra, poner a calentar la buñolera o candil metiéndolo dentro. Para calentar el aceite lo ponemos a la máxima potencia del fuego.
Bajar a fuego medio, y con una cuchara o un cacito vamos rellenando de masa la buñolera, y la metemos en el aceite de una en una; se fríen mejor. Se les da la vuelta con unas pinzas y se ponen a escurrir en un papel de cocina.
Cuando estén casi frías espolvorearlas con abundante azúcar glas
Pongo de nuevo la foto de la buñolera a petición de los amigos que os vais incorporando. También podéis comprar el molde que es doble donde podemos hacerlas rápidamente de dos en dos; dependerá de lo que encontréis en las ferreterías o tiendas de menaje. Realmente os será muy útil a los que os gusten este tipo de masas fritas y ligeras.
Si no tenéis buñolera, podéis hacerlas ayudándoos de una manga pastelera. No quedarán tan iguales, pero ese es precisamente el encanto de la repostería casera.