Esta coca de frutas es una de las primeras recetas que hago todos los años en cuanto las fresas asoman en los mercados, momento que se espera en casa con impaciencia. Luego las voy sustituyendo por otras frutas, y es que en estos meses de verano son todas deliciosas.
Mezcla la harina y la levadura desmenuzada en un cuenco. Haz un volcán. Echa en él el resto de ingredientes. Mezcla.
Vuelca sobre la encimera sin enharinar y amasa. Si notas la masa pegajosa añade 20 g más de harina. Debe quedar lisa y brillante. Bolea.
Coloca en un cuenco aceitado y tápalo con plástico. Deja reposar 2 horas a temperatura ambiente.
Pasada hora y media precalienta el horno a 200ºC, calor arriba y abajo.
Vuelca la masa sobre la encimera enharinada. Aplana la masa con un rodillo y forra con ella una bandeja rectangular aceitada de 25 por 35 cm. Si la masa encoge, tápala con un paño y déjala reposar unos minutos. Recorta la masa sobrante.
Reparte las 2 cucharadas de azúcar por encima de la masa.
Corta en rodajas las frutas y colócalas al gusto lo más rápidamente posible, para que no les de tiempo a oxidarse.
Hornea unos 25 minutos. Sácala a una rejilla y pincela con gelatina de manzana inmediatamente. Deja reposar.
Consejo
Hacer gelatina de manzana en casa es muy fácil. Toma el almíbar de hacer una compota de manzana y ponlo a calentar en un cazo. Cuando rompa a hervir, baja el fuego y deja espesar a fuego lento. Cuando haya reducido considerablemente, apaga el fuego, deja que se enfríe un poco y ya puedes usarla. Da un brillo y un sabor extraordinarios. Te lo expliqué con detenimiento en esta entrada.
Si no quieres ponerle manteca de cerdo, no lo hagas, aunque te advierto que le da un punto especial a este tipo de masas.