Creo que las ensaladas dan mucho juego en la cocina, y presentarlas de una manera atractiva cuesta muy poco. Esta ensalada de endibias y anchoas con ingredientes de primera, el plato que nos vamos a comer hoy, además de sanísimo, satisface todos los paladares.
Las endibias moradas
Siempre que en mi frutería veo este tipo de endibia morada, no me puedo resistir a comprarla. La suelo utilizar también en ensalada de aguacate y langostino, pero hoy la protagonista es la anchoa.
Las anchoas
En España tenemos el privilegio de tener unas anchoas riquísimas. Que delicia las de l’Escala, o, como en este caso, las de Santoña, que es de donde yo las compro, y aunque no las uso en platos de diario por el precio, si que me gustan cuando tengo que preparar un menú un poco más especial, o simplemente me apetece tomarme un bocata con mi pan, un tomate estrujado y unas anchoas: ¡Es uno de mis bocados favoritos! Las que yo utilizo me las prepara una conservera familiar, pero recientemente hemos probado unas en aceite de oliva, que me regalo una muy querida amiga, de Conservas Angelachu, también de Santoña, sobadas a mano, que eran un espectáculo.
El resto, pues con los ingredientes que os gusten, siempre de buena calidad, y presentado gracioso, y ya veréis como hasta los más reacios a las ensaladas se vuelven locos.
Ensalada de endibias y anchoas
Ensaladas
Española
Necesitarás
Centifugadora
Rallador
Aro de emplatar
Sacapuntas de verdura
Ingredientes
1endibia morada
2pepinillos en vinagre
1latade anchoas de buena calidad
Unas aceitunas rellenas de anchoas
1cebolleta fresca
1huevo
Salsa rosa o mayonesalo que prefiráis
½zanahoria
Un poco de sal gruesa
Un chorrito de aceite de oliva
Unas gotitas de un buen vinagre
Preparación
Separar las hojas de endibias y ponerlas en remojo en agua fresca en una centrifugadora de ensalada.
Quitar el agua, y centrifugar hasta que la endibia quede bien seca.
Escurrir el pepinillo, las anchoas y las aceitunas y cortarlas en trocitos lo más iguales posibles.
Cortar también la cebolleta.
Cocer un huevo. Cuando esté cocido, pelarlo y trocearlo en dados pequeños.
Preparar una salsa rosa, con mayonesa, ketchup, y unas gotas de coñac.
Mezclarlo todo en un bol, con cuidado, para que los ingredientes no se trituren.
Poner el aro de emplatar, y rellenarlo con los ingredientes troceados y mezclados con la salsa rosa.
Sin quitar el aro, colocar debajo del relleno las hojas de las endibias.
Hacer la flor con la zanahoria —o si no tenemos el sacapuntas de marras, adornar con zanahoria rallada—.
Echar un chorrito de aceite y unas gotas de vinagre, y unos granos de sal gruesa por las endibias.
Desmoldar el relleno con cuidado.
La presentación
Me gusta mucho presentar las ensaladas con un aro de emplatar, porque me parece que con muy poco trabajo el plato gana mucho, y os aseguro que con un poco de práctica se tarda lo mismo que poniendo los ingredientes a mogollón, que resulta menos atractivo.
La pijada de la flor de zanahoria le da un toque de color. Está hecha con un sacapuntas especial para verduras. El mío fue un regalo especial, pero si os apetece comprarlo o regalarlo lo podéis pedir por internet en Comercial Mínguez.
Alguna vez ya os he comentado lo indispensable que es para mí el centrifugadora de lechuga, aconsejable al cien por cien, un básico entre los cacharros de cocina que tengamos. Con él logramos que la lechuga quede tiesa y seca —no puedo con una ensalada aguada, estaréis conmigo que es de las cosas más desagradables que hay—.
Y otro aparato para presentaros —vaya pasarela >hoy— es un rallador, que en este tipo de ensaladas me ayuda muchísimo, ya que corta todo por igual.
Aquí donde me veis que parezco doña trastosdecocina. No soy partidaria de comprar, y comprar, y comprar. Hasta hace bien poco con mi cuchillete lo hacía todo. Pero claro, me gusta muchísimo tener cacharros que me faciliten y me ayuden, pero hay tanta cosa que estaría siempre con algún apetecido, y bien que me controlo… ¡y bien que me cuesta!
La ensalada está también muy rica cambiando las anchoas por un salmón ahumado, y añadiendo maíz. Fantástica también con un buen bonito como ingrediente principal y supremo.
¡Bien sano! No digáis que siempre ando metiendo torreznos en vuestras vidas, que bien que me gustan las ensaladitas…