Pastel de manzana y queso
Prácticamente cada 15 días hago en casa un pastel de manzana. A mi madre y a mí nos encantan, y a las mozas —que ya sabéis que son más de chocolate— y al fotógrafo —de eclairs y macarons—, también. Este pastel de manzana y queso de hoy queda bien jugoso, por lo que es una solución estupenda si no la vas a consumir en el día. Se hace en dos fases y te lo cuento todo ahora mismo. Para los que os gusten los mug cakes os recuerdo que en la página 43 de nuestro libro hay una receta con manzana.
Pastel de manzana y queso
- 75 g de mantequilla a temperatura ambiente
- 150 g de azúcar
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 pizca de sal
- 4 huevos
- 100 g de harina
- 50 g de Maicena
- 12 g de levadura en polvo para repostería
- 2 manzanas medianas
Para la cobertura
- 100 g de nata
- 2 cucharadas de queso tipo Philadelphia
- 1 cucharada de azúcar
- ¼ de manzana
Preparación
Precalienta el horno a 170ºC, calor arriba y abajo.
Engrasa el molde. Coloca en la base un papel de hornear como te expliqué aquí, para que te sea más fácil desmoldar luego el bizcocho. Pon la mantequilla en un cuenco junto con el azúcar, la esencia de vainilla y la pizca de sal. Bate con una máquina de varillas a velocidad máxima durante 5 minutos.
Sin dejar de batir ve añadiendo los huevos de uno en uno.
Tamiza la harina con la Maicena y añádela junto a la levadura a la mezcla. Bate hasta que estén perfectamente integradas.
Vierte la masa en el molde.
Pela las manzanas. Reserva ¼ de una de ellas para la cobertura. Trocea el resto en rodajas no muy gruesas. Colócalas sobre la masa como harías en la clásica tarta de manzana. Hornea el bizcocho durante 35 minutos.
Pon en un vaso de batidora el cuarto de manzana pelada, el queso Philadelphia, la nata y la cucharada sopera de azúcar. Bate con la batidora lo justo para integrar todo.
Abre el horno y reparte la crema de cobertura sobre la superficie del bizcocho. Deja que se cuaje durante unos 25 minutos, dentro del horno y a la misma temperatura, es decir 170ºC.
Conecta el gratinador, y con cuidado y mucha atención para que no se te queme, gratina durante unos 2 o 3 minutos hasta que se dore ligeramente.
Desmolda cuando esté templado y en cuanto se enfríe, espolvorea con azúcar glas con la ayuda de un colador.
Consejos
- No hace falta gratinarla porque la cobertura de queso queda perfecta, pero a mí me gusta darle un poco de color, y así, si me sobra un trozo para el día siguiente, como el azúcar glas no se nota porque lo ha absorbido, me parece que al ojo pinta más rica.
- Es jugosa y perfecta. Si no tienes reinetas pon cualquier otra variedad que te guste. Me gusta especialmente la reineta por su sabor intenso y su acidez.
Mira estas otras recetas que tengo de bizcochos y tartas de manzana:
Su
Fuente: Enciclopedia de la gastronomía, Everest